El nuevo esquema de transporte impulsado por el Municipio de Moreno no alcanzó las expectativas: la licitación, que dividía el distrito en tres zonas, recibió una sola oferta y más del 70% del territorio quedó sin adjudicar.
La única propuesta fue presentada por Panamericana SRL, empresa de San Luis con aproximadamente 40 unidades; su oferta corresponde a uno de los ramales que, según el pliego, exige 75 colectivos, lo que generó dudas sobre la capacidad de la firma para cumplir las condiciones del servicio.
El proceso aún no concluye: dentro de diez días se abrirá el segundo sobre, que contiene la propuesta técnica y económica. El pliego exige unidades 0 kilómetro; cada colectivo nuevo ronda los 200.000 dólares, por lo que el esquema demanda una inversión significativa.
El resultado también dejó en evidencia la falta de interés de otros operadores privados: las principales empresas del sector consideraron inviables las condiciones establecidas por el Municipio, según plantearon empresarios en el análisis del proceso.
La situación generó preocupación por el futuro de los trabajadores de La Perlita, que actualmente cubre buena parte del servicio en Moreno. Son unos 800 empleados que podrían verse afectados por el cambio de esquema; la concesión de la línea comunal 501 está vigente hasta diciembre.
En paralelo, la intendenta Mariel Fernández abrió la posibilidad de avanzar con una empresa público‐privada para cubrir las zonas sin oferentes. Fernández aclaró que esa alternativa “no es lo ideal” y reiteró que el objetivo es transformar el sistema de transporte.
“No es de mi interés sacar a La Perlita. Sí es mejorar el transporte público en Moreno. Acá el problema no es una empresa: es el sistema”, afirmó Fernández en un mensaje difundido en sus redes sociales.
La acusación de Ramón Vera
En una entrevista con Urbana BA, Ramón Vera cuestionó el diseño de la licitación y responsabilizó al oficialismo municipal, sosteniendo que las condiciones del proceso buscaban excluir la participación de empresas privadas.
Vera afirmó que al dividir Moreno en tres zonas se incluyeron cánones y requisitos exigentes en la letra chica del pliego para que la licitación quedara desierta.
A partir de esa crítica, vinculó el resultado con una supuesta intención del Movimiento Evita de impulsar un esquema propio de transporte, que según él podría beneficiar a la cooperativa El Hornero, asociada al espacio político.
“Y así la intendente, a través del Movimiento Evita, pudiera poner su propia línea de colectivos mediante la cooperativa El Hornero”, sostuvo Vera durante la entrevista.
El dirigente también formuló una acusación más amplia sobre el manejo de cooperativas vinculadas al espacio, afirmando que son una vía para enriquecimientos.
Las críticas de Vera se conocieron en medio de la incertidumbre generada por el proceso licitatorio: con una sola oferta concreta y una gran parte de Moreno sin cobertura privada, el Municipio debe definir ahora cómo garantizar el servicio en las zonas desiertas.
A ese escenario se suma el conflicto laboral: la UTA ya expresó reparos ante la posibilidad de que una mutual o cooperativa asuma parte del servicio, porque el sindicato no representa a trabajadores de esos esquemas.
La definición sobre el transporte en Moreno quedó así condicionada a dos cuestiones centrales: el futuro de los aproximadamente 800 trabajadores de La Perlita y la determinación de quién cubrirá las zonas que no recibieron ofertas privadas.

