Un motín en una alcaidía del microcentro de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en Lavalle 453, se desató tras una pelea entre internos. Tres efectivos fueron retenidos durante varias horas y liberados luego de negociaciones; las autoridades informaron que no hubo heridos y que la alcaidía permanecerá cerrada temporalmente.
El incidente concluyó el jueves después de un operativo y diálogos que se prolongaron durante la tarde. Durante el episodio, tres policías quedaron como rehenes y fueron liberados sin que se registraran lesionados.
El ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, informó que los detenidos que participaron serán trasladados a otras dependencias. En el operativo intervinieron la Policía de la Ciudad, Bomberos, el SAME, la fiscalía y el Servicio Penitenciario de la Nación.
Cómo comenzó el motín
El episodio comenzó cerca del mediodía por una pelea entre internos en la alcaidía de Lavalle 453. Según la versión oficial, el personal policial intervino para separar a un detenido y, cuando lo intentaba, otros nueve internos se acercaron y la situación escaló hasta la toma de rehenes.
En el hecho quedaron retenidos un subcomisario, un inspector y un oficial mayor. Los dos primeros fueron liberados durante las primeras conversaciones; el oficial mayor permaneció cautivo hasta el cierre de la negociación en la tarde.
La situación motivó el despliegue de un operativo de seguridad en la zona y la conformación de un comité de crisis para coordinar las acciones y evitar lesiones.
Negociaciones durante varias horas
Giménez explicó que las negociaciones se extendieron toda la tarde y tuvieron como prioridad proteger la integridad de los efectivos retenidos y de los detenidos involucrados.
En el comité de crisis participaron autoridades policiales, representantes del Ministerio de Seguridad, Bomberos y personal del SAME, encabezado por Alberto Crescenti, además de la fiscalía y funcionarios del Servicio Penitenciario de la Nación.
Finalmente se liberó al último efectivo retenido y se recuperó el control de la dependencia. Las 23 personas identificadas como participantes del motín fueron examinadas por personal médico tras el operativo.
“No hay heridos, serán todos trasladados”, informó el ministro, quien afirmó que ningún detenido ni miembro de la fuerza presentó lesiones durante el episodio.
Qué originó el enfrentamiento
El ministro atribuyó el inicio del conflicto a un conflicto entre internos, y señaló que uno de ellos mantenía una conducta conflictiva con el resto.
Durante el motín, los detenidos se apoderaron de pertenencias del personal policial, entre ellas teléfonos celulares, dinero y ropa. Según Giménez, uno de los teléfonos sustraídos fue utilizado durante el incidente y habrían accedido a las cuentas vinculadas al dispositivo.
Por estos hechos, los participantes serán investigados por presuntos delitos de robo, privación ilegítima de la libertad y amenazas; la calificación definitiva y las responsabilidades individuales quedarán sujetas a la investigación judicial.
El ministro también aseguró que no hubo intento de fuga y que las medidas de seguridad buscaban impedir cualquier evasión mientras se desarrollaban las negociaciones.
Traslados y cierre temporal de la alcaidía
Una vez finalizado el conflicto, las autoridades decidieron trasladar a los detenidos a otros establecimientos. La medida alcanzará a quienes participaron del motín y a siete internos adicionales que no intervinieron pero fueron resguardados durante el operativo.
Giménez rechazó que el episodio se originara por una negativa a trasladar detenidos al complejo penitenciario de Marcos Paz y recordó el acuerdo entre el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, para el traslado de 700 detenidos en dos etapas.
El funcionario informó que la alcaidía alojaba a 31 personas y negó la existencia de hacinamiento. De todos modos, confirmó que la dependencia permanecerá cerrada temporalmente mientras se reorganiza el alojamiento y se revisan las condiciones de seguridad.
Asistencia médica y evaluación judicial
El SAME examinó a los detenidos y al personal policial tras la liberación de los rehenes, y actuaron médicos legistas para las actuaciones de sumario.
Crescenti informó que el efectivo que permaneció retenido recibió asistencia psicológica y pidió transmitir tranquilidad a sus familiares.
Con la liberación de los policías y los traslados previstos, las autoridades dieron por concluida la emergencia en la alcaidía del microcentro. La investigación judicial deberá aclarar las circunstancias del motín, la participación de cada detenido y las responsabilidades por la sustracción de pertenencias y la retención del personal policial.

