El general serbobosnio Ratko Mladić, condenado a cadena perpetua por genocidio por su papel en la guerra de Bosnia (1992-1995), falleció en el centro de detención de la ONU en La Haya tras sufrir varios derrames cerebrales, informó este jueves la cadena serbia RTS.
Mladić, de 84 años, fue apodado Carnicero de los Balcanes por su responsabilidad en la masacre de Srebrenica de 1995. El 11 de julio de 1995 —aunque los asesinatos se prolongaron durante varios días—, las fuerzas serbobosnias bajo el mando de Mladić y del líder serbobosnio Radovan Karadžić ejecutaron a tiros a unos 8.000 hombres y adolescentes musulmanes del enclave, que acababa de ser tomado y que se encontraba bajo protección de la ONU.
La localidad acogía a más de 40.000 personas, muchas desplazadas por la guerra de Bosnia. Junto a Mladić, Karadžić, de 81 años, cumple también cadena perpetua por genocidio y crímenes de guerra, pena impuesta por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia en La Haya.
“Su figura quedará asociada a su responsabilidad en los crímenes cometidos contra la población bosníaca, el asedio a Sarajevo y el genocidio de Srebrenica”, explica Miguel Roán, director del proyecto Balcanismos y autor del libro Belgrado Brut. “Resulta paradójico que el nacionalismo serbio reivindique su figura cuando su papel agravó las masacres en territorio bosnio y manchó la reputación de la bandera que decía defender”.

