Una aeronave chárter con ocho personas a bordo se estrelló el jueves en una remota estación de radar en el oeste de Alaska; el ejército de Estados Unidos confirmó que no hubo sobrevivientes.
El accidente ocurrió en el aeropuerto de la estación de radar de largo alcance de Cape Newenham, situada aproximadamente a 725 kilómetros (450 millas) al oeste de Anchorage.
El teniente general Robert Davis, comandante del Comando de Alaska, de la Región de Alaska del NORAD y de la Undécima Fuerza Aérea, describió el hecho como “una pérdida devastadora para nuestra familia militar y para las comunidades a las que servimos”.
La estación de radar, administrada por el Centro Regional de Apoyo de las Fuerzas Aéreas del Pacífico, forma parte de una red estratégica destinada a vigilar el espacio aéreo de Alaska y sus fronteras.
El comunicado oficial no precisó las funciones específicas de las víctimas y calificó la aeronave como “contratada a un proveedor civil”.
Davis señaló que los ocupantes eran “profesionales dedicados que cumplían una misión vital en un entorno exigente” y añadió que la prioridad es ofrecer apoyo a sus familias, amigos y compañeros, además de agradecer la rápida labor de los equipos de búsqueda y recuperación.
Clint Johnson, jefe de la región de Alaska de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), informó que a bordo viajaban dos pilotos y seis pasajeros. El avión había partido de Anchorage y se presume que se estrelló a primeras horas de la tarde del jueves durante la maniobra de aproximación a Cape Newenham.

