Paraguay atraviesa una de sus mayores crisis políticas recientes tras la destitución de Santiago Peña; fue detenido después de dejar el cargo y su entonces vicepresidente, Hércules Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez, asumió la Presidencia.
La caída de Peña está vinculada al colapso del laboratorio financiero Ueno Bank, cuyo derrumbe habría dejado a numerosos ciudadanos sin acceso a sus ahorros y comprometido recursos de organismos públicos y de la seguridad social.
Las investigaciones señalan al expresidente por presuntos delitos como lesión de confianza, administración en provecho propio y tráfico de influencias. La crisis motivó fuertes protestas en Asunción, con cientos de manifestantes frente a su vivienda.
En el trasfondo del conflicto figura Horacio Cartes, expresidente y líder del Partido Colorado, considerado una de las figuras políticas más influyentes del país; voces de la oposición sostienen que su enfrentamiento con Peña fue clave para acelerar la salida del gobierno.
Con Alliana asumiendo el mandato, Paraguay enfrenta un escenario de incertidumbre institucional, procesos judiciales en curso y una profunda crisis de confianza ciudadana.

