Algunas historias no envejecen: permanecen abiertas y generan interrogantes. “El monstruo de Florencia”, la miniserie de cuatro episodios de Netflix, aborda uno de esos casos que, décadas después, siguen despertando dudas.
La serie se centra en una sucesión de crímenes en Italia en los que parejas fueron asesinadas en circunstancias similares. Con el tiempo, el expediente se volvió un rompecabezas judicial que nunca llegó a una resolución definitiva.
En lugar de dar respuestas rápidas, la miniserie reconstruye el contexto: muestra cómo la investigación avanzó entre hipótesis, sospechosos y líneas de trabajo que, en muchos casos, se contradecían.
Uno de sus aciertos es el tratamiento de la obsesión: no solo la que se ve en los investigadores, sino también la de la opinión pública y los medios, que convirtieron el caso en un fenómeno más amplio que lo estrictamente policial.
La miniserie de Netflix: una buena opción para este lunes
A medida que progresa la miniserie de Netflix, el relato pone en primer plano los errores y desvíos del proceso, señalando decisiones que pudieron condicionar el rumbo de la investigación.
El tono es sombrío pero contenido: la tensión no proviene de la exageración sino de los silencios y de lo que no se llega a explicar.
Además, su formato breve refuerza esa sensación. En apenas cuatro episodios la miniserie construye un clima denso que atrapa desde el inicio y mantiene la intriga hasta el final.

