Wanda Nara y Mauro Icardi se vieron envueltos en un nuevo conflicto que esta vez escaló hasta una denuncia por presuntas lesiones que involucran a una de las hijas del exmatrimonio.
El episodio ocurrió el viernes por la tarde. Mientras Wanda estaba en las grabaciones de MasterChef recibió varios llamados que no atendió; luego se le informó sobre una situación preocupante que habría vivido Francesca, la hija mayor, con una acusación dirigida contra Icardi.
Según la versión difundida, la niña le habría contado a Wanda que el futbolista la había golpeado, lo que motivó que la madre se presentara en la casa de Icardi para llevarse a su hija. En el lugar hubo presencia policial y una ambulancia para constatar las supuestas lesiones.
En el marco del conflicto, en el que también estuvieron involucrados la actriz China Suárez y Martín Migueles, la policía confeccionó un acta con los detalles. El registro indica que Francesca se retiró de la Casa de los Sueños acompañada por su madre y que Wanda declaró ante las autoridades; Icardi, en tanto, se negó a declarar.
Qué mostraron los mensajes de WhatsApp que Francesca le envió a Wanda Nara y a Martín Migueles durante la crisis con Mauro Icardi
A medida que se difundieron detalles, se hicieron públicos los chats de la menor. Francesca intentó comunicarse primero con Wanda y, al no lograrlo, escribió a Martín Migueles. Esos mensajes, publicados por la periodista Naiara Vecchio, reflejan la angustia de la niña.
En el primer intercambio la menor se presentó: “Martín, soy Fran”. Migueles respondió preguntando qué pasaba: “Mi amor, ¿qué pasó?”. Francesca dijo entonces: “Papá me sacó el celular”, a lo que Migueles reaccionó con resignación: “Te sacaron el teléfono, yo sabía”. Poco después, la niña afirmó que había sido agredida.
“Me pegaron. Porfa. Vengan”, escribió Francesca. Ante la respuesta de Migueles, insistió: “Sí. Por favor. Vengan”. Al pedirle más detalles, la menor describió: “Sí, me pegó y arrancó de los pelos. Por favor. Vengan”. También señaló que Icardi y la China se habrían ido en un barco y que ellas quedaron en la casa.
Migueles trató de calmarla y le pidió paciencia mientras organizaba la respuesta: “Ok, confía en mí. Tranquila”. La niña lo urgió: “Vení rápido Martín, por favor, rápido”. Él respondió: “Estoy haciendo todo lo posible Fran, tranquila”.
La menor, preocupada por la posibilidad de que su padre viera los mensajes, solicitó otra vía de comunicación: “Martín, dame un mail tuyo así te hablo por ahí porque papá puede ver los mensajes creo. Mandame y te escribo por mail”. Migueles dijo que intentaría contactar a la Licenciada Matera para gestionar la situación, mientras Francesca escribió: “Dijo que cuando volvía me cagaba a piñas. Por favor. Vení. Te estoy escribiendo desde la computadora”.





