Actualmente Mauro Icardi se entrena en su vivienda de Nordelta. Su objetivo principal es volver a jugar al fútbol de manera profesional. Días atrás se informó que había reducido notablemente sus exigencias para regresar a Turquía y, desde allí, continuar con el trámite de restitución internacional de sus hijas.
El plazo lo presiona: el juez que tramita el caso le dio un ultimátum y la única opción práctica para Icardi era conseguir que el Galatasaray lo reintegrara tras el fin de su contrato a fines de junio. Ahora se conoció la respuesta del presidente Dursun Özbek: en términos prácticos, el club solo contempla realizarle una despedida si decide venir.
«Le hice una oferta para que se quedara. Su expectativa estaba mucho más arriba. No solo en el aspecto financiero», comentó el directivo del club, refiriéndose al salario menor que Icardi no aceptó al esperar ofertas más altas en otros destinos.
Dursun aclaró que «Icardi es un ícono», pero señaló que el problema no era tanto el salario como la situación deportiva: el Galatasaray ya cuenta con un delantero de alto rendimiento como Osimhen. «¿Cómo pueden estar los dos juntos? ¿A cuál vas a usar?», planteó, y remarcó que no se trataba de promesas de juego sino de la planificación del equipo. «Estoy esperando una respuesta suya para organizar su despedida; si viene, planeamos hacer una despedida», agregó.
Respuesta del presidente del Galatasaray a Mauro Icardi
El presidente del que fue el club de Icardi expuso argumentos directos y realistas sobre la situación del jugador, recordando que, pese a una carrera destacada, las controversias mediáticas han condicionado su recorrido profesional.
«El fútbol es así. Tiene un tiempo limitado. Los jugadores envejecen, su rendimiento baja. Tienen que mantenerse en el nivel más alto», dijo la máxima autoridad, y añadió: «Conoces a nuestra afición; si el rendimiento baja en dos partidos, el asunto pasa a otra dimensión. Incluso silbaron a Muslera…».
Por ese motivo Icardi redujo sus condiciones y se mostró dispuesto a negociar. Según informó la periodista, el juez fijó plazos: 30 días para que defina su futuro, de lo contrario podría complicarse la restitución de Francesca e Isabella, que por ahora no quieren salir de Argentina. «Icardi insiste en ir y vivir con sus hijas en Estambul», concluyó la periodista.

