El cuerpo del ex general del ejército serbobosnio Ratko Mladic, quien falleció la semana pasada mientras cumplía una condena de cadena perpetua por genocidio y otros crímenes cometidos durante la guerra de Bosnia, fue trasladado este jueves a Serbia desde La Haya en un avión del gobierno.
Soldados del ejército serbio sacaron del avión hasta una furgoneta el féretro de Mladic, cubierto con la bandera nacional; la operación fue retransmitida en directo por la cadena progubernamental Informer.
El ministro de Justicia de Serbia, Nenad Vuji, viajaba a bordo junto al hijo de Mladic, Darko, y antiguos colaboradores militares del general, según la misma fuente. El informe agregó que el cuerpo fue trasladado al hospital militar de Belgrado para que se le practicara la autopsia.
Mladic fue condenado en 2017 a cadena perpetua por organizar la masacre de más de 8.000 musulmanes en Srebrenica en 1995; por el prolongado asedio de Sarajevo durante el conflicto de 1992-1995; y por otros crímenes de guerra, entre ellos la creación de campos para civiles no serbios y prisioneros militares.
El tribunal confirmó en un comunicado que los restos fueron entregados a sus familiares directos la tarde del jueves en el aeropuerto de Róterdam-La Haya.
Posible acto militar el sábado
El presidente serbio, Aleksandar Vucic, dijo que la familia de Mladic anunciará en los próximos días los detalles del funeral. Medios progubernamentales apuntaron que el sábado se celebrará un acto conmemorativo con carácter militar y que el funeral tendría lugar el lunes.
Vucic adelantó que simpatizantes de Mladic podrían asistir al sepelio en gran número. Muchos serbios continúan viéndolo como un héroe a pesar de su condena por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad impuesta por un tribunal internacional.
«Será difícil proteger y garantizar la seguridad de todos», aseguró Vucic. Añadió que la Policía serbia y los servicios de seguridad del Estado calculan que podrían acudir «decenas de miles» de personas y que emplearán todos los medios a su alcance para velar por la seguridad.
Tras la muerte de Mladic la semana pasada, miles de serbios llevaron a cabo vigilias y marchas en su honor, actos que han generado condenas en una región que sigue profundamente dividida por líneas étnicas más de tres décadas después del conflicto, iniciado cuando los serbios de Bosnia tomaron el control de amplias zonas para constituir su propia entidad.
El Mecanismo Residual Internacional para los Tribunales Penales expresó su «solidaridad con las víctimas, los supervivientes y sus familias que padecieron los crímenes por los que el señor Mladic fue hallado culpable». Asimismo, condenó «cualquier acto que glorifique a condenados por crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio dictados por tribunales internacionales».
Las familias de las víctimas de Mladic han declarado que la sentencia del tribunal de la ONU supuso, al menos, una forma de justicia por la muerte brutal de sus seres queridos.

