El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó a la inmigración los disturbios que se han registrado en Francia y advirtió a los países europeos: “Si Europa no cierra sus fronteras y expulsa a los delincuentes, como los que protestan, Europa está acabada”.
En unas declaraciones a los periodistas antes de viajar a Kansas para un acto de campaña, Trump calificó la situación en Francia como “muy triste” y sostuvo que el origen de los problemas no está en las escuelas, sino en la inmigración.
“Lo que está pasando en Francia tiene que ver con la inmigración. No con las escuelas, ni con nada. Es inmigración”, afirmó, y dijo haber transmitido ese mensaje al presidente francés, Emmanuel Macron, durante su primer mandato.
Trump aseguró que le recomendó a Macron “cerrar sus fronteras” y advirtió que permitir la entrada de personas que, según él, no respetan el país, sus edificios o su patrimonio artístico podría acarrear consecuencias graves.
Sus comentarios se producen tras varios días de disturbios en Francia que han provocado daños en edificios públicos y comercios, detenciones y la adopción de medidas de seguridad. Macron, en cambio, ha señalado a grupos radicales y a delincuentes como responsables de los episodios violentos.
Con estas declaraciones, Trump vuelve a situar el control migratorio en el centro de su discurso político y reactiva el debate sobre inmigración, seguridad y la respuesta europea ante los disturbios.
En el vídeo que difundió, el presidente expone su postura y demanda medidas más estrictas en las fronteras europeas.

