El presidente estadounidense Donald Trump afirmó el martes que actuaría contra los rebeldes hutíes si el grupo, respaldado por Irán, cumple su amenaza de bloquear puertos saudíes.
“Si algo así sucede, nos ocuparemos”, dijo Trump a los periodistas durante una reunión en la Casa Blanca con el presidente libanés, Joseph Aoun.
Agregó que, aunque la amenaza podría materializarse, Estados Unidos intervendría para resolver el problema: “Hasta ahora no ha sucedido. Podría suceder, pero nosotros nos encargaremos del asunto”.
Las declaraciones se produjeron después de que el portavoz militar hutí, Yahya Sarea, anunciara un bloqueo inmediato contra buques vinculados a Arabia Saudí en el mar Rojo.
Trump también afirmó que Estados Unidos continuará sus acciones contra Irán y sostuvo que los daños actuales harían falta décadas para ser reparados.
“Si nos fuéramos ahora mismo, Irán tardaría entre 20 y 25 años en reconstruirse. Y aún no hemos terminado… no nos vamos ahora”, dijo a la prensa durante la misma reunión con Aoun.
Un bloqueo en esa zona abriría un nuevo frente en la confrontación entre Estados Unidos e Irán, en un contexto que ya incluyó el cierre del estrecho de Ormuz, vía clave para el comercio mundial de petróleo.
Trump recordó que Estados Unidos ha atacado en el pasado objetivos hutíes y apuntó que, después de esas operaciones, no se registraron incidentes relevantes por parte del grupo.
“Fueron unos 45 días de acciones muy contundentes que llevamos a cabo contra los hutíes, y no hemos tenido ningún problema con ellos”, señaló el mandatario.
Arabia Saudí, aliado de Washington, condenó el anuncio hutí y prometió tomar “todas las medidas necesarias” para proteger sus buques.
La escalada supone el enfrentamiento directo más grave entre Arabia Saudí y los hutíes desde el proceso de acercamiento respaldado por la ONU en 2022, que redujo drásticamente los ataques transfronterizos aunque no logró un acuerdo de paz integral.
Las tensiones se han intensificado en semanas recientes tras acusaciones hutíes de que Riad endureció restricciones en las zonas bajo su control y de que Arabia Saudí fue responsable de ataques aéreos que dañaron las pistas del aeropuerto de Saná la semana pasada, impidiendo el aterrizaje de un avión iraní.
Trump también dijo estar dispuesto a dialogar con el grupo chií Hezbollah, aliado de Irán, si el presidente libanés se lo solicitara.
“Si el presidente dice que quiere que hable con Hezbollah, yo lo haré”, declaró a la prensa durante la reunión con Aoun.
El mandatario añadió que mantiene conversaciones con distintos actores internacionales, incluso con quienes muchos consideran interlocutores controvertidos, y que esas conversaciones han dado resultados positivos.
Trump recibió al presidente libanés en la Casa Blanca con el objetivo de impulsar las negociaciones entre Líbano e Israel para cerrar un acuerdo que permita la retirada de las tropas israelíes del sur libanés.
El pasado 26 de junio, ambos países firmaron en Washington el llamado Marco Trilateral, un acuerdo patrocinado por Estados Unidos para implementar “zonas piloto” en las que las fuerzas israelíes cederían el control al Ejército libanés.
A pesar de la tregua acordada en ese marco, Israel ha mantenido operaciones en el Líbano para enfrentar lo que considera la amenaza de Hezbollah, que se opone a las negociaciones.
En la reunión, Aoun agradeció a Trump por lo que calificó de logro “histórico” en la mediación del acuerdo trilateral, cuyo objetivo último, dijo, es poner fin a la hostilidad entre Líbano e Israel.
El mandatario aseguró ante Trump que Nabih Berri, presidente del Parlamento libanés y líder de un partido chií cercano a Hezbollah, apoya los esfuerzos de paz y “desea que termine la guerra”.
(Con información de EFE)

