La escalada del conflicto entre los gobiernos de Argentina y Brasil —provocada por las palabras “presidiario” y “ladrón” con que el presidente argentino, Javier Milei, se refirió a su par brasileño, Luiz Inácio “Lula” da Silva, en un acto de apoyo a la candidatura de Flavio Bolsonaro— llevó al canciller brasileño Mauro Vieira a llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires. Esa tensión debe evaluarse no solo en términos políticos y diplomáticos, sino también considerando la estrecha relación económica entre ambos países, que constituye el principal vínculo comercial exterior de la Argentina.
Brasil no solo es la economía más grande y el país más poblado de América Latina, sino también el vecino principal de la Argentina y su socio más relevante en el Mercosur. Según datos recientes del Indec sobre comercio exterior, en junio del aumento anual de las exportaciones argentinas de bienes de capital y equipos hacia el bloque sudamericano, el 68,9% tuvo como destino a Brasil, seguido por Uruguay con 16,6%, Paraguay con 9,5% y Venezuela con 5,0%.
Por su parte, los productos originarios de Brasil representaron el 74% de las compras argentinas dentro del Mercosur, mientras que el 23,2% provino de Paraguay y el 2,8% de Uruguay.
La relación histórica entre ambos países tiene también una dimensión geográfica notable: en Sudamérica, solo Ecuador no limita ni con la Argentina ni con Brasil.
Peso mundial
La relevancia de Brasil para la Argentina trasciende la región: es su principal socio comercial a nivel global. De los 49.454 millones de dólares que la Argentina exportó en el primer semestre del año, 6.255 millones (12,6%) tuvieron como destino a Brasil, cifra que lo ubicó apenas por delante de China y Estados Unidos.
En las importaciones, que están más concentradas que las exportaciones argentinas, Brasil también tiene un papel central con el 22,3% del total, un porcentaje ligeramente inferior al de las compras desde China. Además, la relación comercial con China es, en términos generales, menos equilibrada que la que mantiene la Argentina con Brasil.
Complementación sobre ruedas
Un componente clave del intercambio bilateral es el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) sobre automóviles, que permite el intercambio de vehículos sin aranceles y vence en junio de 2029. Se trata del ACE 14, firmado el 20 de diciembre de 1990, que permaneció durante décadas con pocas modificaciones.
La última renovación, en 2019, fijó una extensión de diez años, pero ambos países buscan negociar una prórroga más allá de 2029, dado que el acuerdo aportó estabilidad a las industrias automotrices de las dos naciones.
Además, un informe reciente de la consultora Abeceb indica que Brasil fue este año un mercado en expansión para el aluminio argentino, con un crecimiento interanual de las ventas del 92%. El estudio señala que la depreciación del peso argentino podría mejorar la competitividad de los productos argentinos en Brasil y, al mismo tiempo, moderar el aumento de las importaciones brasileñas; en junio, la balanza bilateral registró un leve déficit de apenas 241 millones de dólares para la Argentina.
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