Un documento interno de 2017 presentado como prueba en un juicio en Nashville ha puesto a Meta en el centro de una investigación judicial sobre el efecto de ciertas funciones de Instagram en la salud mental de adolescentes. El informe, elaborado por gerentes de producto de la compañía, señala que elementos como las notificaciones y el desplazamiento infinito resultan “incompatibles con el bienestar” de usuarios jóvenes.
La demanda impulsada por el estado de Tennessee acusa a Meta de haber ignorado estos hallazgos internos para priorizar ingresos, manteniendo funciones que, según la fiscalía, fomentan un uso compulsivo y pueden agravar trastornos alimenticios, depresión y conductas autolesivas entre adolescentes.
Impacto de Instagram en la salud mental adolescente
En la apertura del juicio, los fiscales detallaron cómo los advertencias internas de Meta habrían sido desestimadas por la empresa.
Los análisis internos advertían que parte de los adolescentes desarrollaba patrones de uso compulsivo de Instagram, vinculados al surgimiento o empeoramiento de trastornos alimenticios, síntomas depresivos y conductas autolesivas.
El documento de 2017 recoge la preocupación de gerentes sobre herramientas como la reproducción automática, el flujo infinito de contenido y la emisión constante de notificaciones.
Estas funciones, diseñadas para prolongar la permanencia en la plataforma, fueron calificadas por empleados como “inherentemente incompatibles con el bienestar” de los jóvenes. El informe sugería la necesidad de advertir públicamente sobre esos riesgos, algo que, según la acusación, no llegó a comunicarse al público.
En la audiencia se reprodujo el sonido de una notificación para ejemplificar cómo estas señales actúan como recompensas impredecibles, impulsando la liberación de dopamina y contribuyendo a la formación de hábitos adictivos en adolescentes.
Según los fiscales, la exposición continua a esos estímulos tiene un efecto especialmente intenso en el cerebro en desarrollo de los jóvenes.
Estrategias de Meta ante las acusaciones
Meta respondió destacando las medidas que dice haber tomado para reducir los riesgos del uso de Instagram entre menores.
Un abogado de la compañía sostuvo que Meta ha sido transparente sobre los desafíos que enfrentan los adolescentes y sobre la detección de contenido dañino, y que la empresa trabaja activamente para identificar y mitigar esos problemas.
Meta ha implementado herramientas para limitar el uso excesivo de la aplicación y promueve programas de formación para padres y docentes con el objetivo de mejorar la seguridad de los menores en línea.
La defensa pidió al jurado considerar los límites de la responsabilidad de una plataforma en problemas sociales complejos como el suicidio, la explotación infantil y la adicción, y planteó que la protección de los adolescentes requiere la colaboración de empresas, familias y el sistema educativo.
La demanda de Tennessee y el posible desenlace judicial
La acción la presentó la oficina del fiscal general de Tennessee, Jonathan Skrmetti, que busca sanciones económicas y una orden judicial que obligue a Meta a modificar aspectos de Instagram considerados perjudiciales para la salud mental de adolescentes.
Si el jurado concluye que Meta es responsable, el caso pasará a una segunda fase en la que el juez Russell Perkins decidirá sobre eventuales sanciones adicionales y sobre si se deben imponer cambios obligatorios en la plataforma para proteger a los menores.
Entre las medidas solicitadas figuran restricciones a ciertas funcionalidades y el fortalecimiento de advertencias y controles parentales.
Litigios masivos y antecedentes judiciales contra Meta
La demanda de Tennessee se enmarca en un panorama más amplio: casi todos los estados de Estados Unidos han iniciado acciones legales contra Meta por el presunto impacto negativo de sus plataformas en niños y adolescentes.
Más de veinte de esos litigios se han consolidado en un proceso multidistrital con sede en San Francisco, mientras que otros casos se tramitan en cortes estatales.
Además existen miles de demandas presentadas por particulares y distritos escolares que atribuyen daños a la salud mental de estudiantes por el uso de redes sociales. El juicio en Tennessee es el segundo caso estatal que ha llegado a un jurado.
En una causa previa en Nuevo México, un jurado consideró a Meta responsable y ordenó el pago de 375 millones de dólares; allí un juez evalúa la posible imposición de sanciones adicionales y la obligación de introducir cambios en Facebook, Instagram y WhatsApp dentro del estado.





