El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que aún no ha decidido si autorizará a Ucrania a producir misiles Patriot, pese a que días antes el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, dijo que en su reunión en la Casa Blanca acordaron avanzar en ese sentido.
En una entrevista telefónica con el Financial Times, Trump dijo que la posibilidad está en estudio y evitó confirmar que Washington vaya a permitir la fabricación de esos interceptores en suelo ucraniano.
“No estaba seguro” de si se concederá la licencia para producir misiles Patriot, señaló el mandatario, y añadió: “Lo estamos estudiando”.
Trump explicó sus reservas: consideró al sistema como “un arma extraordinaria” y afirmó que hay que ser cuidadosos con a quién se otorgan licencias; además dijo que, en general, no suelen concederse licencias para este tipo de equipos.
Las declaraciones se difundieron dos días después de la reunión de Trump con Zelensky en la Casa Blanca. Tras el encuentro, Zelensky calificó la conversación como “buena” y dijo que trataron la producción de misiles interceptores Patriot y otras ideas.
A comienzos de julio, durante la cumbre de la OTAN en Turquía, Trump había dicho que Estados Unidos entregaría a Kiev una licencia para producir misiles Patriot, una medida que Ucrania considera estratégica para reforzar su defensa aérea.
Tras el encuentro en la Casa Blanca, Zelensky afirmó que Trump “aceptó que nos dará licencias”, una declaración que contrasta con la cautela expresada por el presidente estadounidense en la entrevista.
Zelensky también comentó que mantuvo contactos con empresas vinculadas al programa Patriot y que espera lograr una coproducción, algo que consideró “muy importante”.
Según la información disponible, Lockheed y RTX son fabricantes de interceptores Patriot.
El sistema Patriot es uno de los principales recursos de defensa aérea de Ucrania para interceptar misiles balísticos lanzados por Rusia contra Kiev y otras ciudades del país.
En la entrevista con el Financial Times, Trump insistió en que su prioridad es poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania y anunció el envío próximo de dos enviados suyos.
El presidente informó que Jared Kushner y Steve Witkoff viajarán a Ucrania por primera vez en los próximos días, y afirmó: “En pocas palabras, queremos que termine la guerra entre Ucrania y Rusia”.
En la misma línea, agregó: “No busco misiles. Buscamos la paz”.
Más adelante en la entrevista se refirió al conflicto con Irán y afirmó que, pese a los recientes ataques atribuidos a Teherán en la región, la situación beneficiará a Estados Unidos: “Les estamos dando una paliza”, dijo.
Trump manifestó además optimismo respecto al acuerdo de cooperación nuclear civil anunciado la semana anterior entre Estados Unidos y Arabia Saudita.
El presidente explicó que conversó sobre una posible normalización de las relaciones entre Arabia Saudita e Israel con el príncipe heredero Mohammed bin Salman y con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, y afirmó: “A ambos países les agrada mucho. Podría suceder”.
No obstante, recordó que el príncipe heredero saudita había condicionado la normalización a medidas irreversibles de Israel para permitir la creación de un Estado palestino, requisito que las autoridades israelíes rechazaron.
En la misma entrevista, Trump comentó su primera conversación telefónica con el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, y vinculó el diálogo al desarrollo energético del Reino Unido.
Dijo que Burnham busca enriquecer a su país explotando petróleo del Mar del Norte y elogió esa estrategia, criticando al gobierno anterior: “Creo que lo va a conseguir. Si Starmer lo hubiera hecho, no estaría ahora mismo sentado en casa viendo la televisión”, concluyó.

