El bloque La Libertad Avanza presentó en la Legislatura bonaerense un proyecto para modificar la normativa sobre la venta de bebidas alcohólicas en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa busca habilitar su comercialización en estaciones de servicio y actualizar las restricciones horarias vigentes desde hace casi treinta años.
El texto propone cambios a la Ley 11.825 con el argumento de adaptarla a nuevas formas de comercialización y a la realidad económica y comercial provincial.
Eliminación de restricciones
Según los fundamentos, la intención es conservar las herramientas de prevención del consumo indebido y de protección de la seguridad pública, pero suprimir limitaciones que, sostienen sus autores, han perdido razonabilidad con el tiempo.
Uno de los cambios principales modifica el artículo 2o para levantar la prohibición que impide a estaciones de servicio y sus anexos vender bebidas alcohólicas. De aprobarse, la prohibición quedaría limitada a kioscos, kioscos polirrubro y a la venta ambulante de alcohol.
Tiendas en estaciones de servicio
Los legisladores argumentan que las tiendas de conveniencia en estaciones de servicio son comercios habilitados, sujetos a controles tributarios, bromatológicos y municipales, por lo que no ven justificación objetiva para impedirles vender alcohol cuando esa actividad está permitida en supermercados y autoservicios. Señalan que la normativa vigente genera una desventaja competitiva para ese sector.
La propuesta también modifica el artículo 1o para actualizar el horario en que estará prohibida la venta minorista y la entrega a domicilio de bebidas alcohólicas destinadas al consumo fuera del establecimiento, estableciendo la restricción entre las 23 y las 10 y dejando explícitamente incluidos a los servicios de delivery.
Los autores subrayan que el proyecto no flexibiliza las políticas de prevención: se mantienen las restricciones horarias, la prohibición de venta a menores, las facultades de fiscalización estatal y la política de Alcohol Cero al Volante de la provincia.
Además, sostienen que habilitar nuevos canales formales de venta beneficiará a industrias como la cervecera y la vitivinícola, alentará la inversión y el empleo, y ampliará la recaudación fiscal al aumentar las ventas dentro del circuito registrado. Afirman que la experiencia internacional muestra que la venta de alcohol en tiendas de conveniencia en estaciones de servicio puede coexistir con políticas estrictas de consumo responsable y seguridad vial.
La iniciativa iniciará su trámite en la Cámara de Diputados bonaerense, donde será analizada en comisión antes de llegar al recinto. Sus impulsores dicen que busca modernizar la ley sin alterar los principios de protección de la salud pública y la seguridad que motivaron la norma original.


