El presidente Javier Milei agravó la tensión diplomática con Brasil tras un discurso en Sao Paulo durante una convención del Partido Liberal en apoyo a la candidatura de Flávio Bolsonaro. En un mensaje de 25 minutos, el mandatario argentino dirigió insultos contra el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien llamó “el ladrón” y “el presidiario”, y criticó al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, por impedirle visitar al expresidente Jair Bolsonaro, actualmente detenido.
La reacción oficial brasileña fue inmediata y dura. El Partido de los Trabajadores (PT) y la presidencia de Lula rechazaron los agravios; su presidente, Edinho Silva, dijo que “resulta inaceptable que un jefe de Estado extranjero visite el país y se dirija a las instituciones brasileñas de manera irrespetuosa”.
Reacciones en Argentina
La oposición argentina también cuestionó al mandatario. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, afirmó que Milei ofendió “al gobierno de Brasil, a su presidente y a su pueblo” y sostuvo que sus declaraciones “hacen pasar vergüenza”. Kicillof advirtió que esa postura es “poco inteligente, mala y riesgosa”, subrayando que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y que la confrontación amenaza empleos, inversiones e intereses colectivos.
El Frente Renovador, liderado por Sergio Massa, expresó su respaldo a la relación estratégica bilateral y alertó que los agravios dañan la producción, las exportaciones y el empleo. Diego Giuliano remarcó que “un Presidente viaja para defender los intereses de la Argentina, no para hacer campaña ni agraviar al mandatario de nuestro principal socio comercial”. La diputada Cecilia Moreau calificó los insultos a Lula como “inaceptables”.
Medida diplomática de Brasil
Como respuesta formal, el gobierno brasileño decidió llamar a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli. Esa acción constituye uno de los gestos diplomáticos más severos que un país puede adoptar sin romper relaciones y refleja la gravedad del conflicto político-diplomático entre ambos gobiernos.

