La Policía tailandesa informó este viernes que un tiroteo en una escuela secundaria al norte de Bangkok dejó tres profesores y tres estudiantes muertos, y otras quince personas resultaron heridas; el presunto autor también murió.
Según un informe difundido por una agente policial en la cadena de televisión de la Policía en Facebook, dos de los heridos están en condición crítica, sin precisar si son alumnos. La escuela es una institución pública reconocida. El servicio público Thai PBS reportó asimismo siete fallecidos, incluido el sospechoso, y 15 heridos.
Los medios locales identificaron al tirador como un adolescente de 14 o 15 años que también falleció, aunque no se ha aclarado si murió abatido por la Policía o por su propia mano. El ataque tuvo lugar por la mañana en las afueras de la capital.
La Policía Real de Tailandia señaló en su cuenta oficial de Facebook que las autoridades estaban tomando control de la situación tras un incidente armado en una escuela en Nonthaburi, y que había informes de posibles muertos y heridos.
En otra publicación en la cuenta de la cadena de televisión de la Policía en Facebook se informó que el sospechoso había fallecido —sin detallar las circunstancias— y que la zona se estaba despejando.
Anteriormente, las autoridades indicaron que el sospechoso se encontraba en la sala de ordenadores del centro educativo, identificado por medios locales como la Escuela Secundaria Debisirin, situada unos 15 kilómetros al noroeste de Bangkok.
Tailandia registra una de las tasas más altas de posesión de armas en la región, con un estimado de unos 10 millones de armas en circulación, aproximadamente una por cada siete habitantes. Las promesas de endurecer la legislación sobre armamento no han evitado la recurrencia de estos hechos.
En febrero pasado, la directora de una escuela en Hat Yai, al sur de Tailandia, murió en otro tiroteo después de que un hombre irrumpiera a tiros en el centro y tomara como rehenes a profesores y alumnos, que luego fueron liberados.
En 2022, un exagente de policía armado con una pistola y un cuchillo atacó una guardería en el norte del país, matando a 24 niños y 12 adultos, en una de las masacres más mortíferas de la historia reciente de Tailandia.

