Daniel Kinahan, señalado como líder de un cartel irlandés con alcance internacional, fue extraditado este domingo a Dublín desde Dubái tras perder el recurso contra la orden de arresto y entrega solicitada por el Gobierno de Irlanda y ejecutada por Emiratos Árabes Unidos el pasado abril.
El presunto capo, de 49 años, viaja en el avión oficial de Defensa, que tiene previsto aterrizar sobre las 19:00 en el aeródromo militar de Casement, al suroeste de la capital.
La operación se desarrolla con fuertes medidas de seguridad y coordinación entre la Policía, las Fuerzas Armadas y el servicio penitenciario, según informó la cadena pública RTE.
Una vez en tierra, será trasladado en un vehículo blindado y protegido contra explosivos hasta el Juzgado Criminal Especial, donde probablemente se le imputará el delito de dirigir una organización criminal. Tras los trámites, está previsto que ingrese en la prisión de máxima seguridad de Portlaoise, a menos de cien kilómetros de Dublín.
Kinahan residió la última década en Emiratos Árabes Unidos, tras dirigir durante años sus negocios desde Marbella. En esa ciudad patrocinó un gimnasio de boxeo que dio origen a MTK Global, la empresa de gestión deportiva con la que, según una investigación de la BBC, organizó combates de figuras como Tyson Fury y Anthony Joshua.
La familia Kinahan cobró notoriedad internacional tras el tiroteo en un hotel de Dublín durante una sesión de pesaje en febrero de 2016, cuando tres enmascarados abrieron fuego contra los asistentes. Daniel Kinahan resultó ileso, pero su lugarteniente murió. El ataque se atribuyó al clan rival de los Hutch y la disputa derivó en una oleada de violencia con numerosas muertes.
La venganza se extendió a la Costa del Sol, Baleares y Canarias, donde fue asesinado Gary Hutch, sospechoso del atentado contra Kinahan. La Policía Nacional detuvo a varios presuntos sicarios irlandeses en colaboración con las autoridades de Irlanda y Reino Unido.
A Kinahan se le identifica como líder de un gran cartel que habría llegado a controlar hasta un tercio del suministro de cocaína en Europa, además de dirigir operaciones de contrabando de armas y blanqueo de capitales. Medios y fuentes semioficiales estiman que la organización pudo haber obtenido más de 1.000 millones de euros por sus actividades delictivas.
El negocio criminal habría sido iniciado por su padre, Christopher, quien introdujo heroína en Dublín a principios de la década de 1980, según exagentes de la policía irlandesa. Daniel y su hermano Christopher junior asumieron el control en los años noventa. Estados Unidos mantiene una recompensa de 15 millones de dólares por información sobre el padre y los dos hermanos Kinahan.

