El pasado 7 de julio, el manager y representante de modelos Leandro Rud falleció tras años de enfermedad. Mientras familiares y amigos lo despidieron, organizaciones y particulares comenzaron a buscar hogares para las mascotas que cuidó hasta sus últimos días.
En medio de la noticia, Mariana Brey, amiga cercana de Rud, contó que al principio presentó síntomas que parecían ataques de pánico y que con el tiempo se confirmó que padecía una enfermedad que él mismo nombró: cáncer, según relató la periodista en SQP.
Con su partida quedaron huérfanos sus tres perros. Zoonosis de Escobar, junto con organizaciones rescatistas, iniciaron la búsqueda de un hogar para ellos. Fue así que Mariana Brey decidió hacerse cargo de Chop y Luna, dos de las perritas de su amigo.
Para comunicar su decisión, Brey publicó una foto en redes sociales y escribió: “A veces, adoptar no es elegir. Es simplemente sentir que tenés que estar ahí”.
MARIANA BREY, ENTRE EL AMOR MULTIPLICADO Y EL RECUERDO DE SU AMIGO LEANDRO RUD
Brey señaló que Chop y Luna tienen varios años, costumbres y recuerdos, y que su historia comenzó mucho antes de llegar a su nuevo hogar. Durante mucho tiempo pertenecieron a una persona que los quiso profundamente: Leandro. Con su partida, ellos también perdieron una parte importante de su mundo.
Mariana Brey con su hija y los dos nuevos integrantes de la familia. (Instagram)
Posando con su hija y las mascotas, Brey explicó que sus caminos se cruzaron de forma inesperada y que hoy Chop y Luna son parte de su familia. Aclaró que no se puede saber cuánto comprenden las ausencias o las despedidas, pero sí que recuerdan el cariño. Adoptar, agregó, también implica hacerse cargo de una historia que alguien tuvo que dejar antes de tiempo y comprometerse a cuidarla; no se trata de reemplazar ninguna historia.
Leandro Rud con sus perros.



