El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, miembro destacado y polémico de la coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu, ha generado controversia tras proponer públicamente medidas que implicarían la muerte de decenas de personas en Gaza cada noche.
En una conversación con el exrehén Rom Braslavski, difundida en un podcast, Ben-Gvir afirmó que Israel debería llevar a cabo “asesinatos selectivos” y matar entre 30 y 40 personas cada noche. Sus palabras han suscitado críticas por el lenguaje empleado y por las propuestas sobre el futuro del territorio.
El ministro también defendió la expulsión masiva de palestinos de Gaza y la creación de asentamientos israelíes en el enclave. “Considero que toda Gaza es nuestra”, declaró, y propuso recuperar y ampliar los asentamientos que Israel desmanteló en 2005.
Estas declaraciones aparecen en un momento de estancamiento en las negociaciones para consolidar una tregua. Una propuesta impulsada por Donald Trump plantea que Hamás entregue progresivamente sus armas a cambio del cese de las ofensivas israelíes y el repliegue militar.
Hamás, por su parte, condiciona el desarme a avances hacia la creación de un Estado palestino, una opción que el Gobierno de Netanyahu descarta.
El episodio vuelve a situar a Ben-Gvir en el centro del debate sobre la política israelí respecto a Gaza.

