El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó en el municipio de San Martín el lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro “Juventudes”, con la presencia de alrededor de 3.000 jóvenes provenientes de distintos puntos del país. En su intervención señaló la necesidad de incorporar a las nuevas generaciones como protagonistas de la política y la vida social argentina.
En el acto estuvo acompañando la secretaria de la JP de San Martín, Aylen Katopodis, responsable de la organización del plenario; y participaron referentes juveniles vinculadas al kicillofismo como Ayelén López y Macarena Kunkel.
También asistieron dirigentes del MDF, entre ellos la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro Gabriel Katopodis, el intendente Fernando Moreira, los ministros Carlos Bianco y Andrés Larroque, la asesora Cristina Álvarez Rodríguez, el intendente Pablo Descalzo, y otros referentes.
El encuentro comenzó con debates distribuidos en 25 comisiones, que se realizaron en el predio del Alemán, en el CEMEF y en el predio del Natatorio Municipal. Allí los jóvenes discutieron diversas temáticas; luego se ofreció una transmisión por streaming y el acto central se inició a las 15:00.
LA PALABRA DE KICILLOF.
Kicillof afirmó que la convocatoria no puede basarse en el odio ni los insultos, sino en un proyecto nacional capaz de recuperar los sueños y ofrecer ideas inclusivas que sumen y contengan.
Destacó que las juventudes no deben ser un sector más dentro del Movimiento Derecho al Futuro, sino protagonistas que impulsen y orienten el rumbo del espacio político.
Afirmó además que el encuentro tuvo un carácter fundacional para la construcción de la Argentina futura y expresó la voluntad de recuperar la capacidad de soñar colectivamente.
Señaló que la derecha ofrece explicaciones simples al malestar, responsabilizando a las personas por la falta de trabajo o por el endeudamiento, y señaló que esa postura constituye, a su juicio, un agravio hacia la población. Identificó en las propuestas de Javier Milei y su política económica uno de los principales problemas.
Indicó que esa visión sostiene que el Estado no debe intervenir en áreas como salud, educación ni la universidad pública, y expresó que lo conquistado es fruto del esfuerzo del pueblo y no se lo entregarán a quienes, según él, actúan en contra del interés nacional.
Enfatizó que, tras años de organización y resistencia, la sociedad no necesita únicamente una oposición, sino una alternativa preparada para poner en marcha una Argentina diferente.
Propuso consolidar una alternativa fuerte que se construya desde la base hacia arriba, con militancia y participación, y sostuvo que la salida requiere del peronismo y de la contribución de todos los argentinos y argentinas.
Remarcó la necesidad de orientar la política hacia un futuro que sea una promesa real y dijo que para lograrlo no se puede permanecer inactivos ni paralizados por el miedo; insistió en que ese futuro debe ser construido colectivamente.
Invitó a iniciar una nueva etapa que convoque lo mejor de la tradición política, incluidos los aprendizajes de los 12 años de Néstor y Cristina, y aclaró que la intención no es restaurar el pasado sino construir entre todos un futuro distinto y mejor, tarea que, señaló, debe realizar una fuerza política capaz de movilizar al pueblo por sus derechos.

