Las autoridades del distrito nepalí de Rasuwa recibieron un aviso de que un lago se ha desbordado, dos días después de que una riada repentina afectara la zona, informó este viernes Narendra Pariyar, el funcionario de mayor rango del distrito.
«Podemos ver que el nivel del agua del río está subiendo», señaló Pariyar, y añadió que por ahora no se dispone de datos precisos sobre la altura alcanzada por el agua.
Las autoridades de emergencia de Nepal solicitaron a la población que se aleje de riberas y áreas de riesgo ante esta nueva amenaza, mientras que equipos chinos suspendieron temporalmente labores de rescate en algunos puntos al detectarse inicios de desbordamiento.
La Autoridad Nacional de Desastres de Nepal señaló en un aviso público que, según información del Gobierno de China basada en imágenes satelitales y análisis preliminares, el río se habría taponado formando un lago artificial con riesgo de ruptura. Informes más recientes indican que esa rotura ya se ha producido.
La televisión estatal china CCTV informó que la acumulación de agua, ubicada a más de diez kilómetros del paso fronterizo entre Nepal y China, ha comenzado a desbordarse de forma gradual, por lo que los equipos de emergencia han detenido sus operaciones a la espera de nuevas instrucciones.
Las autoridades pidieron a los residentes de las áreas bajas del río Bhote Koshi —escenario de las inundaciones que han causado 472 fallecidos en ambos lados de la frontera— que se mantengan alejados de las riberas y de zonas vulnerables.
«Hasta que se emita un nuevo aviso, se solicita a los residentes de las zonas bajas del río Bhote Koshi, a los viajeros, al personal de rescate y a todos los involucrados que adopten especial precaución y permanezcan en lugares seguros», añadió la autoridad.
El Ministerio de Recursos Hídricos de China indicó que la presa natural retenía hasta el jueves cerca de dos millones de metros cúbicos de agua y tenía una superficie aproximada de 0,11 kilómetros cuadrados, volumen que podría aumentar hasta unos tres millones de metros cúbicos en los próximos dos o tres días.
No obstante, especialistas nepalíes consideran por el momento que no se repetirá un escenario tan catastrófico como el registrado a mediados de semana.
Binod Parajuli, jefe de Predicción de Inundaciones del Ministerio de Energía y Recursos Hídricos de Nepal, explicó al medio local Onlinekhabar que el agua acumulada en el embalse representa aproximadamente el 10% del volumen que provocó la riada del miércoles.
La nueva amenaza complica las tareas de rescate tras la avalancha de hielo, roca y barro que arrasó el valle; la hipótesis principal apunta a la caída de un glaciar que bloqueó el río que marca la frontera entre ambos países.

