El 10 de septiembre de 1991, hace 35 años, Nelson Vivas debutó en la Primera División del fútbol argentino con la camiseta de Quilmes. Fue en la postergada primera fecha del Torneo Apertura, ante Newell’s dirigido por Marcelo Bielsa, en la histórica cancha de Guido y Sarmiento. Newell’s ganó 1-0 con un gol de Mauricio Pochettino, pero aquella noche marcó el inicio de la carrera profesional de Vivas, que llegaría hasta la Selección Argentina y a un Mundial.
Vivas fue titular en una defensa que completaban Alejandro Mulet, Guillermo Escalante, Osvaldo Ingrao y Cristian Montenegro. El equipo de Hugo García no pudo sumar frente a Newell’s, pero para el joven lateral fue el primer paso en el fútbol de alto nivel.
Con el paso de los años, Vivas construyó una trayectoria amplia a nivel nacional e internacional. Jugó en Boca Juniors y luego emigró a Europa, donde defendió los colores de Lugano, Arsenal, Celta de Vigo e Inter de Milán. En Inglaterra integró el Arsenal que ganó la Community Shield en 1998 y 1999, y su experiencia en Europa lo consolidó como un defensor con recorrido y versatilidad.
Uno de los capítulos más relevantes de su carrera fue su paso por la Selección Argentina. Fue convocado por primera vez en 1994, aunque la competencia en el puesto era formidable: Javier Zanetti se había establecido como referencia en la banda derecha. Vivas alternó entre la titularidad y la suplencia y fue utilizado en distintas posiciones defensivas.
Formó parte del plantel argentino en la Copa América de Uruguay 1995 y en la edición de Bolivia 1997, en las que Argentina alcanzó los cuartos de final. También integró el proceso de las Eliminatorias rumbo al Mundial de Francia 1998.
Su cita mundialista fue en Francia 1998, bajo la dirección de Daniel Passarella. Vivas fue titular en la fase de grupos frente a Jamaica y Croacia, y también inició el histórico partido de octavos de final ante Inglaterra, que terminó 2-2 y se definió por penales a favor de Argentina.
El seleccionado argentino fue eliminado en cuartos de final por Holanda, en Marsella, pero la participación en ese Mundial constituyó para Vivas la experiencia en el escenario futbolístico más importante.
El vínculo con la selección se prolongó casi una década: continuó siendo convocado tras Francia 1998 y participó en las Eliminatorias para Corea-Japón 2002. Sin embargo, una lesión de rodilla que lo mantuvo varios meses fuera de las canchas le impidió estar en la lista final del Mundial, pese a haber formado parte de la nómina preliminar.
Según distintas fuentes estadísticas, Vivas disputó 39 partidos y anotó 1 gol con la Selección Argentina entre 1994 y 2003. Aunque comenzó su carrera como lateral derecho, terminó siendo valorado por su capacidad para desempeñarse en varias posiciones defensivas, lo que le permitió mantenerse en consideración durante años.
A 35 años de su debut en la Primera A, el apodo “Chango” simboliza más que el inicio de una carrera: fue el punto de partida de un recorrido que llevó a Vivas desde Quilmes hasta los principales escenarios del fútbol internacional, incluyendo un Mundial, dos Copas América y casi una década defendiendo la camiseta argentina.


