La policía turca detuvo a entre 80 y 90 personas, entre ellas al menos dos periodistas, que participaban en una protesta ante los tribunales de Estambul contra el arresto de activistas LGTBI, según la prensa turca.
Una amplia redada realizada el domingo bajo el nombre ‘Mi familia está segura’ se saldó con la investigación de 162 sospechosos y la detención de alrededor de 70 personas, entre ellas 26 en Estambul y 18 en Esmirna; en esta última ciudad un tribunal decretó el lunes prisión preventiva para 16 de los detenidos.
Decenas de activistas se concentraron el martes frente al Palacio de Justicia de Estambul para denunciar las detenciones, portando pancartas con lemas como ‘Ser LGTBI y organizarse no es un delito. Libertad para nuestros compañeros’ y leyendo un manifiesto que reclamaba la liberación de los arrestados.
La policía disolvió la protesta y efectuó numerosas detenciones: la Asociación de Juristas Progresistas (ÇHD) estimó unos 80 arrestos, mientras que el diario Cumhuriyet informó de aproximadamente 90 detenidos.
Según el periódico BirGün, entre los arrestados figuran una de sus reporteras y un trabajador turco de la cadena alemana ARD.
El lunes, además, la Justicia ordenó el bloqueo de una veintena de cuentas en la red social X vinculadas a activistas LGTBI, a feministas y a organizaciones de derechos humanos, y cortó el acceso a la web de KAOS GL, una de las asociaciones LGTBI más antiguas y reconocidas de Turquía.
El comisario para los Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O’Flaherty, expresó en un comunicado su “preocupación” por las informaciones sobre detenciones, redadas y el bloqueo de páginas web y cuentas en redes sociales de la sociedad civil LGTBI y de activistas de derechos humanos en todo el país.
O’Flaherty recordó que las organizaciones LGTBI realizan labores de defensa de derechos humanos expresamente protegidas por la Convención Europea de Derechos Humanos, de la que Turquía es parte, y advirtió de que invocar “valores de la familia” o la “protección de la infancia” no constituye justificación legal para restringir esos derechos.
Pidió a las autoridades turcas que pongan en libertad a todas las personas detenidas por su trabajo en la sociedad civil o en la defensa de los derechos humanos y que garanticen procesos judiciales justos.
La homosexualidad es legal en Turquía desde 1858, pero la Fiscalía imputa a los detenidos la difusión de “contenidos obscenos” o la “facilitación de la prostitución”.

