Un juez federal de Estados Unidos determinó el martes que el nombre del presidente Donald Trump no puede volver a colocarse en el exterior del Kennedy Center, en contra de la intención de la nueva junta directiva, que había intentado eludir una orden previa en ese sentido.
El fallo se produce cuando la junta —compuesta en gran parte por aliados de Trump— aprobó también el cierre temporal del centro por varios años para llevar a cabo obras de renovación, alegando razones fiscales y de seguridad.
«En pocas palabras», escribió el juez Christopher Cooper, la junta «no puede instalar memoriales para el presidente Trump ni para ninguna otra persona o cosa en el Kennedy Center sin la aprobación del Congreso».
Cooper ya había ordenado previamente que se retirara el nombre de Trump del edificio y anuló la decisión de la junta del año pasado que había renombrado la institución como «Trump-Kennedy Center».
El nombre fue retirado por los trabajadores en junio; sin embargo, desde entonces han permanecido andamios y lonas en la fachada.
El mes pasado, la junta avanzó con un plan para colocar un nuevo letrero en el edificio con el texto: «Renovado y restaurado por el presidente Donald J. Trump».
Cooper consideró el martes que esa iniciativa contravenía su fallo anterior.
Además, la junta decidió el martes cerrar el emblemático centro de artes escénicas durante varios años para ejecutar las renovaciones mayores solicitadas por Trump.

