23 de septiembre de 2026
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Seis aspirantes al futuro político de Marruecos

El presidente del RNI, Mohamed Chouki.

Marruecos celebró ayer elecciones legislativas marcadas por la crisis en Ceuta. Los comicios renovaron los 395 escaños de la Cámara de Representantes y decidirán la composición del Gobierno para los próximos cinco años. Los resultados oficiales se esperan hoy. La atención se centra en seis dirigentes de cuatro formaciones que han gobernado en la última década, en un contexto donde está prohibida la publicación de encuestas de intención de voto.

La coalición gobernante está encabezada por el liberal Reagrupación Nacional de Independientes (RNI), junto al Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM), de perfil tecnócrata, y al nacionalista Istiqlal. También concurre el Partido de Justicia y Desarrollo (PJD), que dirigió el Ejecutivo anterior. El rey designará al jefe de Gobierno entre los miembros del partido que obtenga más escaños.

El actual primer ministro, Aziz Akhannouch, no se presenta como candidato. Mohamed Chouki, elegido presidente del RNI en febrero, es una figura central del partido: diputado que se presenta en su región natal, Boulemane (Fez), y promotor de un programa que promete mejorar el poder adquisitivo, los servicios públicos y el empleo entre 2026 y 2031.

El presidente del RNI, Mohamed Chouki.

Mohamed Chouki, presidente del RNI.

Entre los cuadros prominentes del RNI figura Rachid Talbi Alami, presidente de la Cámara de Representantes desde 2021 y candidato por Tetuán. Historial político prolongado: ha ocupado carteras como Industria, Comercio y Telecomunicaciones; Asuntos Económicos y Generales; y Juventud y Deportes. Doctor en Gestión y Finanzas por la Universidad de Nueva York, se presenta como uno de los nombres con mayor experiencia dentro del partido y defensor del balance del Gobierno y del programa del RNI.

El presidente de la Cámara de Representantes, Rachid Talbi Alami.

Rachid Talbi Alami, presidente de la Cámara de Representantes.

El PAM, principal socio del RNI en el Gobierno, presenta como fichaje destacado a Fouzi Lekjaa (56), ministro delegado del Presupuesto y dirigente de la Federación Real de Fútbol de Marruecos, al que se le atribuye un papel en la candidatura del país para el Mundial de 2030. Originario de Berkane, Lekjaa es ingeniero agrónomo formado en una escuela de alto funcionariado marroquí; fue director general de Presupuestos en 2011 y desde entonces ha ocupado cargos en el Gobierno de coalición. Su perfil tecnocrático y sus vínculos con el Palacio Real lo sitúan como principal opción del PAM para liderar un eventual Ejecutivo.

En 2022 recibió la condecoración del Ouissam Al Arch de segunda clase. Es percibido como un gestor orientado a resultados, promotor de políticas centradas en la inversión —especialmente privada— y en formalizar empleos informales para que el crecimiento beneficie a la población.

Dentro del PAM, Abdellatif Ouahbi ofrece un perfil distinto: abogado y diputado desde 2011, ex secretario general de la formación y ministro de Justicia desde 2021. Se presenta por Tarudant Norte, su bastión político, y ha abogado durante la campaña por revisar leyes para ampliar libertades y derechos y por acercar la formación universitaria a las demandas del mercado laboral.

El contrapunto de Lejkaa en el PAM, el ministro de Justicia Abdellatif Ouahbi.

Abdellatif Ouahbi, ministro de Justicia y figura relevante del PAM.

En Istiqlal, el líder Nizar Baraka, ministro de Infraestructuras y Agua, destaca como posible sorpresa. Economista y miembro de una familia política reconocida —nieto de un líder independentista—, ha centrado su campaña en proteger el poder adquisitivo y el empleo, criticando al mismo tiempo el liberalismo económico. En los meses previos se ha desmarcado del tripartito para posicionarse como una alternativa conservadora, con atención a la familia, los valores tradicionales y la lucha contra la corrupción.

El líder del partido nacionalista Istiqlal, Nizar Baraka.

Nizar Baraka, líder de Istiqlal.

Entre las fuerzas con opciones de crecer figura también el antiguo Ejecutivo liderado por el Partido de Justicia y Desarrollo (PJD). Su ex presidente del Gobierno, Abdelilah Benkirane —mandato 2012-2017—, busca recuperar espacio tras la caída en 2021, cuando el PJD pasó de 125 a 13 escaños. El partido ha centrado su campaña en combatir la corrupción, los monopolios y los conflictos de interés, y, como el resto, promete mejoras en poder adquisitivo, empleo, educación y sanidad.

El líder del partido islámista, Abdelilah Benkirane.

Abdelilah Benkirane, líder del PJD.

El desenlace dependerá en gran medida de la capacidad de movilizar a los votantes, especialmente a los jóvenes, cada vez más desencantados con los partidos tradicionales por la percepción de que no han resuelto los problemas estructurales ni cumplido promesas.

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