La reelección de Lula provocó una depreciación del real del 11%, aumentando la competitividad de las exportaciones del sector agropecuario brasileño. Esa devaluación atenúa los precios en el mercado interno, pero presiona a la baja los precios en los mercados de futuros internacionales.
Soja baja a mínimo de dos meses por exportaciones de Brasil a China


