La inversión bruta volvió a retroceder en septiembre, arrastrada por la fuerte caída en la compra de maquinaria y equipos. La debilidad de la actividad económica, la escasez de crédito y la tracción inicial limitada del RIGI están retrasando las decisiones de inversión de las empresas.
Por qué la inversión real no repunta y tardará en recuperarse


