4 de noviembre de 2026
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Candela desaparecida en San Vicente: ocho años sin respuestas

Candela desaparecida en San Vicente: ocho años sin respuestas

La desaparición de Candela Agustina Correas de Melo sigue sin resolverse en San Vicente. Tenía 15 años cuando fue vista por última vez la noche del 3 de febrero de 2018. Estaba embarazada —aproximadamente once semanas— y salió de su casa en el paraje Río Victoria, en el kilómetro 1274 de la Ruta Nacional 14. Desde entonces no se sabe de su paradero.

Candela desaparecida en San Vicente: ocho años sin respuestas

No es necesario esperar al aniversario para recordarla: Candela es una joven de San Vicente que no volvió a su hogar y cuya familia sigue exigiendo respuestas. Su caso no debe limitarse a las efemérides periodísticas.

La noche en que desapareció

Candela vivía con su madre, Nilda Galeano. La noche del sábado 3 de febrero de 2018, alrededor de las 22:30, salió de la vivienda con una mochila que, según la familia, contenía ropa y documentación médica relacionada con su embarazo. Había dicho que se iba a encontrar con su novio, Carlos Da Silva, para asistir a un asado en la casa de los padres de él y que planeaban convivir.

Al día siguiente, desde el teléfono de Candela se enviaron mensajes en los que aparentemente explicaba que se había ido voluntariamente para tener al bebé lejos de su entorno. Su padre, Pablo Correas de Melo, siempre puso en duda la autoría de esos mensajes: peritajes —según su relato— indicaron diferencias en la forma de escribir.

Ese punto —quién usó el teléfono y quién redactó las comunicaciones— se convirtió en una de las principales controversias de la investigación.

La investigación y la detención del novio

En las primeras semanas la Policía llevó a cabo operativos para reconstruir los últimos movimientos de Candela. El 3 de marzo de 2018 fue detenido judicialmente Carlos Da Silva, se registraron allanamientos en propiedades vinculadas a su entorno y se secuestraron teléfonos y correspondencia entre ambos. También se realizaron rastreos con perros en unas 75 hectáreas sin hallar indicios concretos.

Da Silva estuvo detenido cerca de una semana y posteriormente recuperó la libertad. Según sus declaraciones publicadas en medios, la noche de la desaparición él se encontraba en una pizzería de San Vicente con familiares; la familia de Candela solicitó, sin éxito, las cámaras del local porque habían pasado más de 30 días y las grabaciones ya no estaban disponibles.

No surgieron pruebas públicas que lo imputaran directamente por la desaparición.

La hipótesis de trata y las sospechas familiares

Pablo Correas de Melo planteó desde el inicio la posibilidad de que su hija fuera víctima de una red de trata, por la edad de Candela, su embarazo, la falta de comunicaciones verificables y las dudas sobre los mensajes. En octubre de 2018 la causa fue puesta en conocimiento de la Justicia Federal por esa posibilidad y, en febrero de 2019, el Juzgado de Instrucción 3 de San Vicente —a cargo entonces de Gerardo Casco— remitió documentación al Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas.

También se manejó la hipótesis de una salida voluntaria: la madre llegó a suponer que Candela podría estar con familiares fuera de Misiones, mientras que el padre rechazó esa interpretación y pidió profundizar las pesquisas.

Hasta ahora ninguna de las hipótesis confirmó qué ocurrió con la adolescente.

Una pista que renovó esperanzas

En mayo de 2023 Pablo comunicó a la Justicia un dato sobre una propiedad en una colonia relacionada con el entorno del entonces novio. Creyó que podría haber vinculación con la desaparición, pero los procedimientos posteriores no permitieron esclarecer el hecho ni localizar a Candela.

Durante los años siguientes el padre mantuvo sus reclamos ante autoridades provinciales y judiciales, solicitando avances y evaluando la intervención federal por la posibilidad de trata o una desaparición forzada.

En febrero de 2026, al cumplirse ocho años, la causa seguía en el Juzgado de Instrucción 3 de San Vicente bajo la carátula de privación ilegítima de la libertad, según declaraciones recogidas por la prensa. La familia continúa sin recibir información concluyente sobre avances que permitan encontrar a Candela.

Marcha por Candela en 2021

Candela desaparecida en San Vicente: ocho años sin respuestas
Marcha por Candela en 2021

Ocho años después, Candela sigue faltando

Desde la noche de febrero de 2018 han pasado ocho años. Candela tenía 15 años entonces; hoy tendría 24. Su familia no sabe dónde está ni qué ocurrió después de que salió de su casa.

Persisten preguntas abiertas: quién escribió los mensajes enviados desde su teléfono, qué aportaron peritajes y procedimientos, qué se hizo con las pistas familiares y qué medidas se tomaron para profundizar la búsqueda.

Recordar su nombre no es solo conmemorar una fecha: es mantener vigente la búsqueda de una adolescente de San Vicente que no regresó a su hogar. Su caso no está cerrado; su paradero sigue desconocido y su familia continúa esperando respuestas.

Candela desaparecida en San Vicente: ocho años sin respuestas
Marcha por Candela en 2018

Candela continúa siendo buscada. San Vicente y las autoridades responsables no deben omitir su nombre ni la necesidad de respuestas.

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