Tras la agónica victoria en la última fecha ante Nueva Chicago, que aseguró la permanencia en la Primera Nacional, el vicepresidente de Chacarita, Leandro Capriotti, publicó en sus redes sociales una carta sentida de agradecimiento a los socios y de reflexión sobre lo vivido en la temporada.
Comienza la carta explicando que siente la necesidad de expresar lo que lleva en el corazón.
Describe meses de mucho sufrimiento, angustia e incertidumbre. Aunque el club logró mantener la categoría, lo valora como una experiencia dura que deja marcas, enseñanzas y asuntos pendientes para revisar.
Además de la lucha por la permanencia, el club avanzó con la obra para completar la cuarta tribuna del estadio en Villa Maipú. Como dirigente, dice que debe hacerse una autocrítica y que no basta reconocer lo difícil del camino ni valorar el esfuerzo colectivo.
Asume que hubo errores, decisiones que podrían haber sido mejores y situaciones que no se resolvieron a tiempo. Señala que quien ocupa una responsabilidad dirigencial debe hacerse cargo de lo que no salió bien, sin buscar excusas ni repartir culpas, y que le corresponde reflexionar y aprender.
Destaca el acompañamiento de la gente, que llenó el estadio en un día hábil a las 15:00, horario complejo para la asistencia. Agradece especialmente a los jugadores y al cuerpo técnico por su compromiso, por entender lo que se estaba jugando y por luchar hasta el final.
Manifiesta su agradecimiento a todos los que estuvieron, acompañaron, trabajaron, ayudaron y no dejaron de empujar al club.
Hace una mención especial a los socios, que aun en medio de la angustia continuaron apoyando, sosteniendo al club y demostrando su amor incondicional. Afirma que los socios son Chacarita, que están siempre, sobre todo en las malas, y pide perdón por la preocupación y el sufrimiento que les causaron.
Reconoce lo que significa Chacarita para su gente, entiende a quienes se sintieron defraudados, enojados o decepcionados y reconoce su derecho a expresar esos sentimientos.
Señala que la experiencia dejó una enseñanza humana importante: en los momentos difíciles aparecen personas que acompañan sin especular y otras actitudes que duelen y ponen en evidencia quién es quién; concluye que de todo se aprende.
Termina agradeciendo de corazón a jugadores, cuerpo técnico, cada trabajador, colaboradores y, especialmente, a socios e hinchas, y reafirma su compromiso con humildad, autocrítica y el profundo amor que siente por los colores del club.

