4 de noviembre de 2026
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Bullrich no rompe con Milei, pero mide su salto político y alinea a su tropa en el Congreso

Bullrich no rompe con Milei, pero mide su salto político y alinea a su tropa en el Congreso

La jefa del bloque libertario en el Senado profundiza sus diferencias con la conducción de La Libertad Avanza y comienza a ordenar un espacio propio. Aunque por ahora no plantea una ruptura con el Presidente, sus movimientos alimentan las versiones sobre una eventual candidatura presidencial en 2027 y tensionan su relación con Karina Milei.

Patricia Bullrich atraviesa un momento de creciente tensión con la conducción de La Libertad Avanza. Sin anunciar una ruptura con Javier Milei, la senadora comenzó a mover sus propias fichas dentro del Congreso y a consolidar un grupo de dirigentes que responden políticamente a ella, mientras evalúa hasta dónde puede llegar su proyección electoral de cara a 2027.

La exministra de Seguridad busca ganar autonomía dentro del oficialismo y mostrar que conserva capacidad de liderazgo más allá de su función parlamentaria. Sus diferencias con Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia, y los cuestionamientos sobre el rumbo político del Gobierno alimentaron las especulaciones sobre una posible candidatura presidencial.

En el entorno libertario, sin embargo, descartan por ahora que el Presidente vaya a desplazarla de la jefatura del bloque de senadores. La estrategia de la Casa Rosada apunta a que sea la propia Bullrich quien defina si continúa dentro del espacio o decide avanzar con un proyecto político independiente.

Una interna que ya se expresa en el Congreso

Las diferencias entre Bullrich y el sector que responde a Karina Milei dejaron de ser solamente comentarios de pasillo y comenzaron a reflejarse en los movimientos parlamentarios.

La senadora busca consolidar su influencia sobre un grupo de legisladores y evitar que las decisiones del bloque queden exclusivamente bajo el control de la estructura política de la hermana del Presidente y de Martín Menem.

La disputa por la conducción de las comisiones y los lugares de poder dentro del Senado expuso las tensiones. En particular, circularon versiones sobre un eventual reemplazo de Bullrich en la presidencia de la comisión de Acuerdos, aunque desde el oficialismo negaron que existiera una decisión para desplazarla.

La exministra interpreta que su peso político y electoral le permite reclamar un lugar propio dentro de la estructura libertaria. En su entorno sostienen que no está dispuesta a quedar subordinada a las decisiones de Karina Milei y que pretende conservar margen de maniobra para construir su futuro político.

Milei no quiere una candidatura alternativa

Javier Milei, por su parte, dejó trascender que no está dispuesto a compartir el liderazgo electoral de La Libertad Avanza. Una de las señales más claras llegó a través de un mensaje que el mandatario republicó en sus redes sociales, con declaraciones de Martín Menem en las que afirmaba que el oficialismo no tiene dos candidatos presidenciales.

La publicación fue interpretada como una advertencia dirigida a Bullrich, en medio de las versiones sobre sus aspiraciones para 2027.

Desde el entorno presidencial sostienen que la candidatura del espacio debe ser exclusivamente la de Milei y que no hay lugar para una competencia interna que pueda debilitar su autoridad.

La estrategia de la Casa Rosada consiste en evitar una expulsión de la senadora que pueda convertirla en una figura opositora con capacidad de atraer a sectores del electorado libertario y de la derecha no identificados plenamente con el Presidente.

Por eso, dentro del oficialismo consideran que una eventual salida debería ser una decisión de la propia Bullrich.

La posibilidad de construir un proyecto propio

Cerca de la senadora aseguran que su proyección política no se limita a la jefatura del bloque. La posibilidad de competir por la Presidencia en 2027 aparece como una alternativa que empieza a ser evaluada, aunque todavía no existe un anuncio formal ni una estructura electoral independiente.

Bullrich cuenta con una trayectoria política extensa y una base de votantes que trasciende a La Libertad Avanza. Su incorporación al gobierno de Milei después de haber competido contra él en las elecciones de 2023 le permitió convertirse en una de las principales figuras del oficialismo.

Sin embargo, las diferencias sobre la relación con el periodismo, el funcionamiento institucional y la estrategia política del Gobierno comenzaron a marcar un distanciamiento.

En las últimas semanas, la senadora también se mostró más crítica frente a determinadas decisiones de la Casa Rosada y reivindicó la necesidad de sostener el diálogo político. Esos gestos alimentaron la interpretación de que busca diferenciarse sin abandonar todavía el espacio.

Una disputa atravesada por la relación con Karina Milei

El principal foco de conflicto no parece estar solamente en la relación entre Bullrich y el Presidente, sino también en su vínculo con Karina Milei, quien concentra el armado político de La Libertad Avanza.

La secretaria general mantiene el control de las decisiones estratégicas del oficialismo y busca evitar que aparezcan liderazgos alternativos dentro de la estructura partidaria.

En ese esquema, la autonomía que reclama Bullrich representa un desafío. La senadora necesita conservar su lugar institucional, pero también construir una identidad política que le permita negociar en mejores condiciones con el núcleo presidencial.

Las diferencias se trasladaron a la organización del bloque y a la distribución de responsabilidades parlamentarias. Mientras el sector de Karina Milei busca mantener una conducción centralizada, Bullrich pretende que su peso dentro del Senado se traduzca en mayor capacidad de decisión.

El escenario electoral de 2027

La posibilidad de una candidatura propia también se vincula con las mediciones de opinión pública que comenzaron a evaluar a Bullrich frente a Milei.

Un estudio de la consultora Zuban Córdoba, realizado en septiembre sobre 2.000 personas mayores de 16 años de todo el país, señaló que la senadora tenía un mayor potencial para sumar nuevos votantes, aunque el Presidente conservaba un núcleo de apoyo más consolidado.

Según ese relevamiento, un 23,2% afirmó que podría considerar votar a Bullrich, frente al 11,4% que manifestó esa posibilidad respecto de Milei. En cambio, el mandatario registró un 26,6% de personas que aseguraron que lo votarían con seguridad, contra el 14,6% de la legisladora.

Los números muestran dos perfiles diferentes: Milei mantiene una base electoral más firme, pero enfrenta un rechazo más elevado, mientras que Bullrich aparece con margen para ampliar su respaldo.

De todos modos, las encuestas no implican una candidatura confirmada ni anticipan necesariamente el resultado de una eventual competencia electoral.

Una ruptura que todavía no se concreta

Por ahora, Bullrich no anunció su salida de La Libertad Avanza y continúa al frente del bloque oficialista en el Senado. Sin embargo, sus movimientos muestran que busca preservar una estructura política propia y aumentar su capacidad de negociación frente al núcleo que conduce Karina Milei.

La Casa Rosada, mientras tanto, intenta evitar que la interna se transforme en una ruptura pública que pueda afectar la estrategia de reelección presidencial.

El escenario abre un interrogante para el oficialismo: si Bullrich seguirá siendo una pieza central del proyecto de Milei o si utilizará su posición en el Congreso para construir una alternativa electoral propia.

La disputa todavía no tiene un desenlace, pero la pelea por el liderazgo de La Libertad Avanza ya comenzó a proyectarse sobre el armado político de 2027.

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