La Asociación Contra el Maltrato Animal (ACMA) alertó sobre un incremento de robos de caballos en campos del Conurbano bonaerense. La organización afirma que estos hechos formarían parte de una red organizada que culminaría en la faena clandestina y la comercialización ilegal de carne. Entre los distritos afectados están Pilar y General Rodríguez.
ACMA sostiene que el volumen de denuncias es significativo: en menos de un año más de 50 personas denunciaron la sustracción de equinos en Pilar, Cañuelas, General Rodríguez y otras localidades bonaerenses. En algunos casos los animales fueron recuperados; en otros, sus dueños no lograron encontrarlos.
En el último mes, la entidad relevó entre 25 y 30 caballos faenados en las zonas que monitorea, que incluyen además San Vicente, Ezeiza y Spegazzini. Parte de esos animales provenían de establecimientos de polo y se hallaron restos en barrios de La Matanza.
Operación organizada con roles definidos
Según la reconstrucción de ACMA, no se trataría de robos improvisados. El circuito comenzaría con personas que recorren los campos para detectar accesos vulnerables. Luego ingresarían grupos durante la noche que se llevan cuatro o cinco animales por vez. Los caballos quedarían retenidos en otro lugar hasta su faena y, finalmente, la carne sería distribuida.
Un procedimiento policial reciente aportó indicios en ese sentido: al inspeccionar un vehículo, efectivos secuestraron bozales, avena utilizada para atraer a los animales, recipientes, herramientas para cortar alambrados y pasamontañas.
Animales dóciles, presa fácil
Los caballos de polo aparecen entre los más expuestos. Su docilidad y la costumbre de convivir con personas facilitan que sean arreados a pie durante 30 o 40 kilómetros, por zonas de quintas, montes y pastizales, hasta los lugares donde serían sacrificados.
En la Argentina está prohibida la venta de carne equina para consumo interno. ACMA sostiene que parte de la carne faenada ilegalmente podría llegar a comercios del Gran Buenos Aires y reclama controles bromatológicos que permitan verificar su procedencia. Por ahora, se trata de una denuncia de la organización y no de una constatación oficial sobre los locales comerciales de la región.
Casos: recuperados y desaparecidos
Los desenlaces son variados. En General Rodríguez, tres caballos sustraídos a principios de septiembre tras el corte de un alambrado fueron recuperados. El Comando de Prevención Rural (CPR) de ese distrito y el Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría 1ra. siguieron el recorrido de los sospechosos mediante cámaras municipales y privadas.
Un hombre de 23 años fue detenido, imputado por abigeato agravado y encubrimiento agravado con ánimo de lucro, en una causa llevada por la UFIJ N° 10 de Moreno–General Rodríguez.
Documentación en entredicho
ACMA también advirtió sobre posibles irregularidades en la documentación de algunos equinos. En un allanamiento en Moreno y La Matanza apareció un caballo con papeles y microchip a pesar de haber sido denunciado como robado meses antes. La entidad pidió investigar cómo un animal sustraído pudo reaparecer con documentación en regla.
El tiempo juega en contra
El principal reclamo de la organización apunta a la demora en las actuaciones judiciales. Propietarios que, tras denunciar el robo, aportan domicilios y fotografías aseguran que las medidas tardan en concretarse; con un caballo destinado a faena, unos pocos días pueden ser suficientes para que un allanamiento llegue demasiado tarde.
Fiscalías, drones y cambios legales
Por ese motivo, ACMA pide la creación de fiscalías especializadas en delitos rurales y en maltrato animal, con capacidad para reconstruir la cadena completa en lugar de abordar cada caso como un hecho aislado. También propone el uso de drones con visión nocturna para vigilar corredores rurales en horarios de menor control.
El tema llegó además a la Legislatura bonaerense: hay iniciativas para crear figuras penales relacionadas con la intrusión y el vandalismo rural, y propuestas para endurecer las sanciones por caza no autorizada en predios privados.
Ante cualquier información sobre animales sustraídos, se recomienda comunicarse al 911 o a la comisaría más cercana.


