El tiroteo cometido por un alumno de 14 años contra el director y una profesora de un instituto en Aubagne, en las cercanías de Marsella, ha generado alarma sobre el “clima de violencia” en la sociedad francesa, en la víspera de una nueva jornada de movilización estudiantil anunciada para este martes en todo el país.
La Policía local indicó, no obstante, que el suceso aparentemente no está vinculado al movimiento de protestas y bloqueos en los institutos. El estudiante disparó con una escopeta de perdigones contra el director, de 53 años, alcanzándolo en una pierna y en la zona lumbar, y después hirió a una profesora de 37 años en un muslo. Ambos fueron hospitalizados y se encuentran fuera de peligro.
La policía de Marsella abrió una investigación por intento de asesinato y detuvo al adolescente y a sus padres. Las autoridades informaron que la escopeta calibre 12 había sido introducida en la funda de una guitarra y que el agresor fue reducido por el personal del centro después de efectuar los disparos.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, se desplazó al lugar, calificó el hecho de “acto criminal e inadmisible” y alertó sobre el aumento de la violencia en la sociedad. Recordó que en el último año se han incautado más de mil armas en colegios franceses y advirtió sobre un fenómeno de violencia generalizada en los centros educativos.
El presidente Emmanuel Macron pidió “calma y orden”, expresó su solidaridad con las víctimas y agradeció la “sangre fría” del personal docente que, según dijo, evitó lo peor. El incidente motivó reacciones políticas de todos los sectores.
“Este clima de violencia es inadmisible y está instigado por La Francia Insumisa”, declaró la líder de Agrupación Nacional y candidata presidencial, Marine Le Pen. Su delfín, Jordan Bardella, afirmó la necesidad de “un golpe de autoridad”.
Bruno Retailleau, líder de Los Republicanos, también denunció el “clima de violencia e impunidad”. Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa, pidió proteger a la comunidad educativa y atribuyó parte del problema a la falta de recursos para la salud mental de los jóvenes.
Desde el inicio de las protestas estudiantiles se estiman alrededor de 40 directores y más de veinte profesores agredidos. El Ministerio de Educación señaló que el lunes hubo ocho heridos entre el personal educativo, pese a que el 96,5% de los 3.700 institutos abrieron sus puertas con relativa normalidad.
Los directores expresan creciente preocupación por los brotes de violencia. Christelle Kauffmann, portavoz del sindicato de directores SNPDEN-Unsa, advirtió que el derecho a manifestarse no debe ser desvirtuado por la coacción y la violencia.
El sindicato de directores lanzó una “alerta social” y detalló que al menos 24 institutos han sido quemados o vandalizados desde el inicio de las movilizaciones, además de amenazas y agresiones directas al personal docente.
“Estamos agotados”, declaró Gérald Heinz, secretario académico del sindicato y director de un instituto en Cholet, que relató las dificultades para reabrir los centros tras los bloqueos. El profesorado aguarda con expectativa las vacaciones escolares del 17 de octubre al 2 de noviembre para disponer de una tregua.
La prefectura de Aubagne subrayó que el tiroteo en el instituto Joseph Lakanal no parece estar relacionado con el movimiento estudiantil, ya que el centro no había sufrido bloqueos; no se descarta que el móvil fuera un ajuste de cuentas personal. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, presente en el lugar, pidió no especular sobre las causas.
El ataque se produjo a las 10:00 del lunes. El director, de 53 años, y la profesora fueron alcanzados por disparos de una escopeta calibre 12. El adolescente fue reducido por el personal del centro y los lesionados fueron trasladados a un hospital cercano; las heridas fueron calificadas de superficiales y no ponen en peligro sus vidas.
El prefecto Jacques Witkowski declaró que el autor era alumno del centro sin antecedentes ni señales de radicalización conocidas. Según la explicación oficial, el sospechoso disparó primero contra el director, que recibió perdigones en los muslos y la zona lumbar, y después contra una profesora, que resultó herida en un muslo.
En paralelo, un policía resultó herido por el lanzamiento de un mortero de fuegos artificiales durante una manifestación estudiantil ante el instituto Saint-Exupéry, al norte de Marsella, y en días recientes se han denunciado saqueos violentos como el ocurrido en el instituto Les Iris de Lormont, cerca de Burdeos.
Se informó que aproximadamente el 4% de los liceos registraron bloqueos el pasado viernes, aunque los sindicatos esperan que más de 800 centros se sumen a la jornada nacional de movilización del martes, con manifestaciones como la convocada en la Plaza de Italia de París, una semana después de los enfrentamientos en la Plaza de la Nación.
Según datos del Ministerio del Interior, los episodios de violencia durante bloqueos y manifestaciones han dejado más de 800 heridos y alrededor de 7.000 detenidos, de los que el 85% son menores de edad.

