Material escolar gratuito, alfabetización digital desde la primera infancia, acceso a la educación superior y la creación de un Polo Científico y Tecnológico aseguran el desarrollo integral y la inserción laboral de los jóvenes de La Matanza.
El sistema educativo de La Matanza desarrolla un modelo integral que acompaña a estudiantes desde la primera infancia hasta su incorporación al mercado laboral, reconocimiento que le otorgó la UNESCO como Ciudad del Aprendizaje. Desde los jardines de infantes se promueve la alfabetización digital con computadoras y tabletas desde los 3 años. La política municipal articula el derecho a la educación pública con el acceso a la tecnología, becas escolares, formación en oficios y educación universitaria en el CUDI y la UNLaM, y se complementa con la construcción del Polo Científico y Tecnológico para vincular a más de 10.000 jóvenes con la innovación y la robótica.
Entre las iniciativas con mayor alcance territorial se destaca el programa A la Escuela, Mejor con Libros, que cada año beneficia a más de un millón de estudiantes con libros y manuales. Complementariamente se entregan más de 300.000 kits de útiles escolares, lo que representa un alivio económico para las familias al inicio del ciclo lectivo. Las Becas Estudiar sostienen la permanencia escolar de estudiantes en situación de vulnerabilidad mediante asistencia económica directa —actualmente a más de 8.000 beneficiarios— y también aportan insumos y pintura para el mantenimiento de los edificios escolares.
El aprendizaje tecnológico incluye capacitaciones en robótica para todos los niveles educativos, con más de 250.000 laboratorios escolares, y se profundiza a través del Centro de Innovación Tecnológica (CITLAM), que ofrece cursos gratuitos de programación web, impresión 3D, microscopía y otras disciplinas para docentes, niños, adolescentes y personas mayores.
El Centro Universitario de la Innovación (CUDI), construido íntegramente por el Municipio, ofrece en el sur de La Matanza carreras vinculadas a la tecnología y la salud, con formación gratuita y cercana al lugar de residencia de los estudiantes. Junto con la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), institutos terciarios y escuelas de artes y oficios, el distrito alberga a más de 95.000 estudiantes de nivel superior, consolidándose como la Capital Universitaria del Gran Buenos Aires. La puesta en marcha del Polo Científico y Tecnológico (CyT) representa la culminación de este modelo: un proyecto estratégico para transformar el conocimiento en empleo directo y desarrollo productivo. Recientemente, el intendente Fernando Espinoza presentó este círculo virtuoso en el Seminario de Transformación Nacional y destacó al Polo CyT como «el primero de la Argentina y de América Latina», subrayando la articulación entre el sector público, el privado y la academia. Según explicó, «la mitad del edificio estará destinada a la instalación de grandes empresas nacionales y multinacionales que contratarán a las y los jóvenes egresados de nuestras universidades. En tanto, la otra mitad se reservará para que las y los estudiantes que deseen generar sus propias empresas y startups puedan hacerlo y así fortalecer la matriz económica y el desarrollo productivo de La Matanza, la Provincia y la Argentina».




