Hace años se hizo viral una frase de Morena Rial, quien en un programa aseguró no tener trabajo y dijo que su padre, Jorge Rial, seguía manteniéndola. Al sugerirle que podría trabajar, ella respondió que no iba a hacerlo en un supermercado y que no la habían criado para eso; la frase quedó en la memoria pública.
Recientemente llamó la atención la declaración de Martita Fort durante su participación en Otro día perdido.
Hija de una familia con patrimonio, y sin necesidad de trabajar, Fort contó a Mario Pergolini que cumplió un deseo de la infancia. Explicó que de niña solía anhelar cosas que no tenía y que, en su caso, ese deseo fue relacionado con jugar a atender un comercio.
Marta relató que, a diferencia de otras niñas que pedían muñecas, ella jugaba con la caja registradora de Barbie y disfrutaba escuchar su sonido, como si fuese cajera. Dijo que finalmente logró concretar esa experiencia en la vida real.
Marta Fort decidió trabajar en un supermercado
Para cumplir ese sueño, la hermana de Felipe Fort llegó a trabajar en una conocida cadena de supermercados. Contó que interactuaba con las clientas y que, en una ocasión, observó a una mujer llevarse un aceite de oliva sin pagarlo.
Al preguntarle a Pergolini cómo actuó, Marta dijo que confrontó a la clienta y le pidió que mostrara la bolsa; a pesar de la resistencia, encontró el producto y señaló lo sucedido, recordándolo con humor.
Marta Fort y Mario Pergolini.


