El personal docente y no docente de las universidades públicas iniciará este miércoles un paro de 72 horas para exigir la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial del 33,4%. A la medida se sumarán la Universidad de Buenos Aires (UBA) y otras casas de altos estudios del país.
Laura Carboni, secretaria general de la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA), afirmó que hasta ahora «nadie del Gobierno se comunicó con ellos» y que no tienen expectativas de que la gestión del presidente Javier Milei vaya a cumplir la normativa reclamada.
Los sindicatos no registraron aumentos salariales, salvo un 3% adicional previsto para octubre sobre los haberes de septiembre, y tampoco hubo nuevos contactos ni diálogo con autoridades del Gobierno.
La medida, votada por CONADU y CONADU Histórica —dos de las mayores federaciones docentes— se suma a distintos planes de lucha organizados por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) con paros regionales, y a las acciones de ADUBA, APUBA, Feduba y la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), que mantienen un esquema de paros de 24 horas en cada sede.
Estas acciones se consideran la antesala de la quinta Marcha Federal Universitaria, prevista para el jueves 15 de octubre.

