Estados Unidos ejecutó este jueves a tres presos en una misma jornada en Indiana, Florida y Alabama, todos mediante inyección letal; ese día Florida igualó su récord anual de ejecuciones, establecido en 2025.
Las tres ejecuciones se producen en medio de un debate nacional sobre las condiciones de aplicación de la pena de muerte, tras la fallida ejecución de Christa Pike en Tennessee, que sobrevivió a dos dosis de pentobarbital, y la abortada transmisión en directo de la ejecución por fusilamiento del militar Nidal Malik Hasan.
En Indiana, Jeffrey Weisheit fue ejecutado después de ser condenado por provocar en 2010 un incendio que causó la muerte de los dos hijos de su novia, de ocho y cinco años. La inyección letal comenzó poco después de la medianoche y Weisheit fue declarado muerto a las 00:45 (05:45 GMT) en la Prisión Estatal de Indiana.
En Florida, Jesse Guardado, de 64 años, fue ejecutado a las 18:13 hora local (23:13 GMT) mediante una inyección de tres fármacos en la prisión estatal de Starke.
Guardado había sido condenado por apuñalar mortalmente en 2004 a Jackie Malone, una mujer de 75 años que lo había ayudado a encontrar trabajo y vivienda tras su salida de prisión. Antes de la ejecución, ofreció disculpas a la familia de la víctima y a sus propios familiares.
La ejecución fue la decimonovena en Florida este año, con lo que el estado igualó el récord que estableció en 2025 durante la gobernación del republicano Ron DeSantis.
Una hora después, Alabama ejecutó a Michael Taylor, de 54 años; fue declarado muerto a las 18:10 hora local (00:10 GMT del viernes) en el centro penitenciario William C. Holman, en Atmore.
Taylor fue condenado por golpear hasta la muerte con una barra de metal a Ivan y Lucille Moore, de 83 y 79 años, durante un robo en su domicilio en 1991, cuando él tenía 19 años.
Sus abogados solicitaron la conmutación de la pena por cadena perpetua y cuestionaron el cambio en el método de ejecución: Taylor había elegido previamente el uso de nitrógeno, pero un juez declaró inconstitucional ese procedimiento.
Con estas tres ejecuciones, Estados Unidos suma 35 penas capitales en lo que va de año; 19 corresponden a Florida, que concentra más de la mitad del total nacional.
La jornada fue la segunda ocasión este año en que tres personas son ejecutadas en un mismo día en Estados Unidos; antes de 2026, la última vez que ocurrió había sido en enero de 2010.
En contraste, el gobernador de California, Gavin Newsom, anunció este jueves la conmutación de las penas de muerte de los 548 presos del corredor de la muerte del estado por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, una de las mayores medidas de este tipo en la historia del país.

