La Subdirección Antiterrorista (SDAT) asumió la investigación del incendio que destruyó el Ayuntamiento de Limoges durante las manifestaciones del 17 de octubre. Un hombre de 40 años, conocido por la policía y vinculado a grupos de extrema izquierda según fuentes, fue detenido a primera hora del martes en Val d’Issoire como principal sospechoso de haber provocado el fuego.
El alcalde de Limoges, Guillaume Guérin (Los Republicanos), declaró que “el deseo de quemar el Ayuntamiento fue premeditado” y aseguró que hubo “exploraciones previas para decidir cómo hacerlo”. Según Guérin, “la ultraizquierda organizó la logística” y atribuyó el ataque a “un grupo de anarquistas y anticapitalistas vestidos de negro y equipados para la guerrilla urbana”.
La policía no facilitó más detalles sobre la identidad del detenido ni sobre sus posibles conexiones con grupos extremistas locales. En los últimos días, el presidente Emmanuel Macron y el primer ministro Sébastien Lecornu han señalado a “grupúsculos de extrema izquierda” como sospechosos de la ola de violencia y saqueos registrada el fin de semana pasado.
La implicación de la SDAT introduce una nueva dimensión en la investigación del 17-O, ante la sospecha de que existiera un plan previsto para asaltar los ayuntamientos. En Marsella, decenas de manifestantes entraron de forma violenta en la casa consistorial y el alcalde Benoît Payan solicitó refuerzos al presidente Macron.
El ministro del Interior, Gérald Darmanin, afirmó que el 70% de los más de 2.300 detenidos desde el 17 de octubre son adultos y que muchos cuentan con antecedentes policiales. “No se trata de estudiantes de secundaria”, subrayó, en contraste con los más de 8.000 detenidos desde el inicio de las protestas estudiantiles a finales de septiembre, de los cuales el 85% eran menores.
Darmanin remitió instrucciones a las fiscalías para que califiquen la violencia vinculada al 17-O como “delincuencia organizada”, lo que permitiría ampliar el período de detención policial de 48 a 72 horas. Según el ministro, esa medida facilitaría intervenciones telefónicas y geolocalizaciones para determinar la ubicación de los implicados en los saqueos y asaltos a ayuntamientos.
“No hará falta decretar el estado de excepción en Francia”, añadió Darmanin, quien valoró positivamente la implantación de los primeros toques de queda el lunes en las zonas más afectadas por los saqueos, como París, Lyon, Nantes, Lille y otras ciudades.
El primer ministro Sébastien Lecornu indicó en su cuenta en X que “esta noche se decidirán nuevos toques de queda allí donde la situación lo requiera”. Marsella y Niza podrían sumarse el martes a la lista de ciudades con restricciones de circulación y controles policiales entre las once de la noche y las seis de la mañana.

