Los bonos del Tesoro de EE. UU. han ganado atractivo frente a los riesgos asociados con la inteligencia artificial. Los inversores mantienen atención sobre la evolución de la inflación, el precio del petróleo y las próximas decisiones de la Reserva Federal, factores que influyen en las expectativas de rentabilidad y riesgo en los mercados.
Caen las tasas largas y benefician a la Fed


