La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, confirmó que está recorriendo municipios de la provincia de Buenos Aires con una mirada electoral y dijo que evalúa postularse para la Gobernación. Vinculó esa posibilidad con la actual crisis política nacional y con la necesidad de impulsar nuevos liderazgos dentro del peronismo.
En una entrevista en el ciclo Caudillos, Fernández señaló que la situación política la sacó de una posición de observadora. Expresó su inquietud por la crisis y por las decisiones del Gobierno nacional, que, según dijo, condicionan el rumbo del país.
Comparó este recorrido provincial con el momento en que decidió asumir la intendencia de Moreno, y afirmó que no se puede permanecer como espectadores ni limitarse a opinar en reuniones. Ante una discusión política estancada, consideró necesario generar movimiento y construir alternativas concretas.
Fernández contó que su candidatura surgió como un desafío personal: “Yo también puedo ser candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires”, dijo. Parte de su análisis tiene que ver con la imposibilidad de reelección de Axel Kicillof y con la expectativa de que el gobernador pueda competir por la Presidencia.
Desde esa decisión, la intendenta empezó a visitar otros municipios bonaerenses y a reunirse con intendentes y dirigentes peronistas para conocer distintas experiencias de gestión y entender la diversidad de realidades de la provincia, que incluye grandes municipios del Conurbano y áreas con perfil rural.
Para Fernández, esa experiencia es indispensable para quien aspire a gobernar la Provincia: el contacto directo con otros territorios permite identificar problemas variados y sumar herramientas para una eventual gestión. Subrayó que “nada reemplaza los vínculos humanos”.
Crítica al peronismo y la formación de nuevos cuadros
La intendenta expresó su diagnóstico sobre el peronismo: el desafío no es solo encontrar candidatos, sino formar dirigentes capaces de promover transformaciones profundas. Rechazó centrarse en la extensión de mandatos municipales y aseguró que, aun si pudiera, no buscaría una nueva reelección en Moreno, prefiriendo preparar a otros para asumir responsabilidades de gestión.
Según Fernández, el país necesita dirigentes dispuestos a tomar decisiones que modifiquen la realidad y que estén vinculadas al pueblo, no solo a la administración rutinaria. Criticó la falta de audacia política dentro del movimiento y dijo que un futuro candidato presidencial deberá estar dispuesto a enfrentar sectores de poder y a construir respaldo social para sostener medidas difíciles.
Advirtió que la ausencia de decisiones profundas genera frustración y abre espacio a nuevas alternativas políticas. Asoció esa dinámica con el ascenso de Javier Milei, al señalar que cuando las expectativas de mejora no se cumplen, los votantes buscan otras opciones.
Federalismo, recursos y reforma electoral
Fernández planteó además su visión sobre el modelo de país: defendió la soberanía nacional, el agregado de valor a los recursos naturales y una distribución más equitativa de los ingresos. Reclamó una mirada federal y criticó la concentración económica alrededor del puerto de Buenos Aires, proponiendo impulsar las economías regionales para evitar una estructura excesivamente centralizada.
En lo institucional, propuso una “reforma electoral fuerte”, y cuestionó que las provincias voten en fechas distintas, ya que esa práctica dificulta la construcción de un proyecto nacional común dentro del peronismo. Insistió en la necesidad de recuperar una identidad política federal que articule las distintas realidades del país.
Del desafío provincial a la Presidencia
Al finalizar la entrevista, Fernández amplió la posibilidad política: además de evaluar la Gobernación bonaerense, dejó abierta la opción de postularse a la Presidencia. “Me animo a ser presidenta también”, afirmó, expresando disposición para asumir mayores responsabilidades.
Con esa postura, su recorrido por municipios se interpreta como una construcción política destinada a ganar peso dentro del peronismo y disputar liderazgo de cara al próximo ciclo electoral.

