La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, anunció que su Gobierno presentará una iniciativa legal que fija un número máximo de alumnos extranjeros por aula, obliga a los padres de estudiantes extranjeros con graves problemas de integración escolar a aprender italiano e introduce la prohibición del burka y el hiyab en los centros educativos.
Meloni informó, durante la reunión de los jóvenes de su partido, Hermanos de Italia, que el proyecto de ley se someterá al próximo Consejo de Ministros.
La mandataria afirmó que en la escuela se debe acudir con el rostro descubierto y subrayó que nadie, en nombre de una tradición real o supuesta, puede imponer que una joven deba ocultarse; añadió que la igualdad entre hombres y mujeres es innegociable.
También sostuvo que no puede permitirse que, en un aula italiana, los niños italianos se sientan desplazados por ser minoría.
Anunció, además, que los centros que imparten formación profesional pasarán a llamarse ‘institutos’ para dejar claro desde su denominación que son escuelas de igual valor y que quienes asisten a ellas tienen el mismo valor.
En materia educativa criticó la práctica de otorgar aprobados generales, porque sostuvo que la escuela debe reconocer tanto los logros como las carencias, motivar a quienes avanzan y apoyar a quienes tienen dificultades; dar una nota aprobatoria a todos, dijo, socava el mérito y oculta deficiencias, perjudicando a ambos grupos.
Subrayó que el primer deber de la escuela es evaluar al alumno, enseñarle que existe el juicio, que los errores sirven para crecer y que la educación y el respeto se sustentan en normas, no en su negación.
Además aseguró que su Gobierno ha incrementado la financiación ordinaria para las universidades hasta su nivel más alto, con un fondo de 9.400 millones de euros, lo que representa un aumento del 25 % respecto a 2019.

