Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a poner en foco el nivel de aprendizaje en la Argentina. El país obtuvo 367 puntos en Matemática, 382 en Lectura y 393 en Ciencias, registrando descensos en las tres áreas respecto de la edición de 2022 y alcanzando su peor desempeño en dos décadas.
En la prueba cuyo dominio principal fue Ciencias, la Argentina quedó en el puesto 72 de 91 países y economías evaluados. En Lectura se ubicó en el lugar 62 y en Matemática en el 75. El resultado en esta última disciplina es el peor desde que el país participa en PISA.
Los datos fueron compilados en el informe ¿Cómo le fue a Argentina en PISA 2025?, elaborado por María Sol Alzú, Martín Nistal y Lucía Vallejo, de Argentinos por la Educación, a partir de los resultados publicados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Retroceso en las tres áreas
El deterioro se aprecia al comparar con 2022: en tres años la Argentina perdió 13 puntos en Ciencias, 12 en Lectura y 11 en Matemática. Según el informe, solo ocho países registraron caídas superiores en ese mismo período.
En particular, en Ciencias el puntaje pasó de 426 en 2022 a 393 en 2025, un nivel similar al de 2006 (391). En Matemática el país marcó su peor registro histórico, y en Lectura los 382 puntos se aproximan al mínimo previo (374 en 2006).
La situación se refleja también en la proporción de alumnos que no alcanza los niveles básicos de desempeño: el 48,8% de los estudiantes argentinos quedó por debajo del nivel mínimo considerando las tres áreas evaluadas.
Esto significa que casi la mitad de los adolescentes evaluados tiene dificultades para resolver tareas que requieren habilidades elementales para la vida cotidiana, como interpretar un gráfico simple, comprender textos sencillos o realizar cálculos básicos de precio por unidad.
El panorama es más grave en Matemática: sólo el 24% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo, mientras que el 76% restante no logró, sin instrucciones directas, identificar o resolver una situación matemática sencilla.
En el extremo superior del rendimiento, apenas el 1,2% de los estudiantes argentinos llegó a los niveles más altos en las tres áreas; en Matemática la proporción de alumnos en los niveles superiores fue prácticamente nula.
Argentina, por debajo de varios países de la región
El retroceso también se hace evidente en la comparación regional. En Ciencias la Argentina obtuvo 393 puntos, igual que Ecuador, pero quedó por debajo de Perú (406), Brasil (409), México y Colombia (414), Chile (442) y Uruguay (445).
Dentro de la región, los estudiantes argentinos superaron a los de El Salvador (385), República Dominicana (361) y Paraguay (355), pero quedaron por debajo de varios países con resultados históricamente superiores.
En Matemática, la proporción del 76% que no alcanza el nivel mínimo es superior a la registrada en Brasil (72%), Colombia (71%), Costa Rica (70%), Perú (70%), México (69%), Chile (59%) y Uruguay (57%). No obstante, el desempeño argentino fue mejor que el de Guatemala, Paraguay, República Dominicana, El Salvador y Ecuador.
La respuesta del Gobierno
Tras la difusión de los resultados, el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, publicó un comunicado atribuyendo el deterioro a políticas educativas aplicadas durante los gobiernos kirchneristas.
La cartera señaló que los resultados de PISA deben leerse a la luz de las trayectorias educativas de los alumnos evaluados y sostuvo que el desempeño observado es consecuencia de un proceso acumulado en el tiempo.
Según el Gobierno, las pruebas reflejan aprendizajes acumulados a lo largo de la escolaridad de estudiantes que iniciaron su trayectoria alrededor de 2013, por lo que el Ejecutivo atribuye parte del retroceso a una “cultura educativa” instalada en años anteriores y a políticas previas.
El comunicado también ubicó el resultado argentino en un contexto internacional, al indicar que buena parte de América Latina muestra caídas o estancamiento en PISA, y que la particularidad del país es que ese retroceso se produce sobre un punto de partida ya bajo.
En ese sentido, el Gobierno planteó que el resultado de PISA 2025 no puede imputarse exclusivamente a la gestión actual, sino que refleja trayectorias escolares y políticas educativas de años anteriores.
Fuente: Agencia DIB


