Quilmes perdió 1-0 ante Nueva Chicago en Mataderos, encadenó su tercera derrota consecutiva desde la llegada de Emanuel Tripodi y quedó a cinco puntos de la zona de descenso. El equipo mejoró en el segundo tiempo y tuvo ocasiones para empatar, pero no logró convertir y el final estuvo marcado por una polémica.
El Cervecero profundizó su mal momento en la Primera Nacional. Tras caer con Deportivo Maipú y Temperley, volvió a perder como visitante frente a Nueva Chicago, acumulando tres derrotas seguidas bajo la dirección de Tripodi.
El único tanto llegó a los 9 minutos del primer tiempo: Ocampo recibió entre los centrales, quedó frente a Gonzalo Marinelli y definió por encima del arquero para poner el 1-0 a favor del Torito.
Quilmes intentó reaccionar y generó algunas situaciones. A los 31 minutos Agustín Bindella remató de afuera y Masuero envió al córner. Dos minutos después, Ulises Vera probó y nuevamente el arquero local contuvo el disparo; en la continuidad, Gonzalo Vega centró y Aarón Spetale cabeceó por encima del travesaño.
El planteo del primer tiempo no funcionó: Tripodi optó por un único mediocampista central, Facundo Yozwiak, lo que dejó espacios que Chicago supo aprovechar. El conjunto local tuvo facilidades para avanzar y generó varias chances, por lo que el resultado al descanso pudo haber sido más amplio.
En el complemento, con el ingreso de Ramiro Martínez, Quilmes igualó el trámite: ganó mayor presencia y marca en la mitad de la cancha, encontró más espacios y creó oportunidades para empatar.
Una de las más claras fue el mano a mano de Ulises Vera, que no pudo superar a Masuero. Más tarde, Axel Batista inició una buena jugada y asistió a Jano Coronel, quien remató de volea con el arco libre pero se topó con el travesaño.
La polémica llegó sobre el final: Aarón Spetale empujó la pelota al gol tras un balón que Masuero perdió de control, pero el árbitro Juan Pafundi anuló la acción por una presunta falta sobre el arquero, dejando a Quilmes sin el empate.
El partido terminó 1-0, Quilmes sumó su tercera caída consecutiva y se alejó del objetivo de ingresar al Reducido. Además, la preocupación crece en la parte baja: el equipo quedó a cinco puntos de la zona de descenso.
El equipo debe reaccionar con rapidez: tres derrotas seguidas reducen el margen de error y la posibilidad de pelear por el Reducido se aleja, mientras que la lucha por no bajar se transforma en una preocupación concreta para el Cervecero.

