Militantes de Libres del Sur llevaron a cabo hoy escraches en sucursales bancarias del centro de Pilar para protestar por las elevadas tasas de interés que aplican bancos y billeteras virtuales.
Las acciones se repitieron en oficinas de BBVA Banco Francés y Santander, y forman parte de la continuidad de un boicot de 24 horas realizado días atrás contra Mercado Libre, Mercado Pago y Mercado Crédito.
Ana Barreto, referente de Libres del Sur en Pilar, encabezó la movilización y explicó que el reclamo excede a las entidades visitadas: está dirigido a los grandes bancos y a las fintech, a las que atribuyen la mayor parte de la morosidad y el sobreendeudamiento.
Tasas sin límite para tarjetas y billeteras virtuales
Desde la organización sostienen que las tarjetas de crédito y las billeteras virtuales no tienen un tope efectivo para aumentar sus tasas, lo que, según denuncian, les permite cobrar intereses que pueden multiplicar hasta 40 veces la inflación anual.
“Queremos tasas razonables, acordes a la inflación anual”
Barreto aclaró que no se oponen al cobro de intereses por los préstamos, pero reclamaron que las tasas sean razonables y acordes a la inflación anual. También exigieron la refinanciación y la devolución de los intereses considerados exorbitantes cobrados hasta el momento. Además, criticó las políticas económicas del Gobierno nacional y afirmó que desde diciembre de 2023 se perdieron más de 300.000 empleos en el país.
El endeudamiento, en números locales
La protesta se da en un contexto de deterioro sostenido de los indicadores de mora a nivel nacional, provincial y local, que también se refleja en Pilar.
Según el Mapa de la Deuda del Centro de Estudios para la Ciudad, con datos de la Central de Deudores del Banco Central, en julio había 60.850 vecinos de Pilar con deudas impagas, un 12,54% más que en junio. La tasa de mora de Pilar alcanzó el 26,35%, por encima del promedio bonaerense (21,08%) y del nacional (17,94%).
En ese mismo marco, en agosto se realizaron encuentros del Club del Trueque en Villa Astolfi, organizados por Libres del Sur, donde vecinos intercambiaron ropa, objetos y servicios sin usar dinero debido a las dificultades para acceder a alimentos y al aumento del endeudamiento.


