Delcy Rodríguez no es desconocida en las Asambleas Generales de Naciones Unidas. En 2019, cuando era vicepresidenta del entonces gobernante Nicolás Maduro, en esa misma tribuna criticó las sanciones de Estados Unidos contra el régimen chavista en Venezuela y encabezó una movilización en Caracas para presentar firmas contra el entonces presidente estadounidense.
Desde entonces han ocurrido cambios relevantes en la política venezolana. Según informes, Maduro ya no ejerce el mismo liderazgo público y se encuentra detenido en una prisión en Brooklyn después de una operación en enero. La figura de Rodríguez, que anteriormente fue una colaboradora cercana, llegó a Nueva York y mostró una imagen más comedida y calculada en comparación con intervenciones previas.
En la sede de la ONU su actitud fue más cauta que desafiante. Durante su visita, en un contexto de reuniones y contactos con representantes estadounidenses, el presidente de EE. UU. elogió la cooperación de los actuales dirigentes venezolanos, en particular en relación con un acuerdo petrolero que, según las partes, tendría implicaciones económicas para ambos países.
En los alrededores de la Asamblea hubo también protestas de opositores venezolanos que rechazan la presencia de la dirigente chavista y exigen elecciones libres, la liberación de presos políticos y el regreso de la líder opositora María Corina Machado, actualmente en Panamá. Muchos exiliados expresaron su descontento y apuntaron a la influencia de Washington en la configuración del liderazgo venezolano; otros mantienen posiciones distintas.
El encuentro entre el mandatario estadounidense y Rodríguez —al que, según la Casa Blanca, asistieron figuras como Marco Rubio, Stephen Miller y Scott Bessent— fue discreto y estuvo acompañado de una fotografía difundida por la propia delegación venezolana. Antes de la reunión con el jefe del Ejecutivo, Rodríguez se reunió con representantes del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, en lo que se presentó como una agenda orientada a coordinar asuntos económicos. Según datos citados, una encuesta de Meganálisis a principios de septiembre mostró que la mayoría de los venezolanos desaprueba el encuentro entre ambos líderes.
Mientras se desarrollaban estos encuentros, se informó de un nuevo intento fallido de María Corina por retornar a Venezuela. La visita de Rodríguez a Naciones Unidas y sus reuniones con autoridades internacionales generaron críticas y debates sobre la situación política y económica del país y sobre el papel de actores externos en esa transición.

