El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este sábado en su red social una encuesta proponiendo cambiar el nombre de la inteligencia artificial (IA), en un contexto en el que el debate sobre los riesgos de esta tecnología ha ganado protagonismo.
Trump sugirió alternativas como Inteligencia Superior (IS), Inteligencia Extrema (IE) o Inteligencia Suprema (IS), y preguntó a sus seguidores cuál sería el mejor nombre para esta “revolución” en constante crecimiento.
Argumentó que, para muchas personas, el término Inteligencia Artificial resulta impreciso y poco elegante, y animó a la participación en la encuesta.
La iniciativa del presidente se produjo una semana después de que Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, publicara un ensayo en el que pedía que la industria ralentizara su ritmo ante los crecientes riesgos de seguridad asociados a la IA.
A esa petición se sumaron voces del sector tecnológico, entre ellas Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, una convergencia de posturas poco habitual en la industria.
Sin embargo, días después Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, se distanció de las propuestas de coordinación para frenar el desarrollo, defendiendo que cada empresa debe asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad de sus propios modelos de IA.
Trump, por su parte, afirmó el lunes que existe “una conspiración enfermiza” contra la IA y rechazó la necesidad de controles adicionales fuera de su gestión.
Según el presidente, el único mecanismo de control o seguridad necesario para la IA es contar con “un presidente fuerte e inteligente” y afirmó que Estados Unidos ya dispone de uno en su persona.

