Un ataque con explosivos lanzados desde drones, seguido de un enfrentamiento en una guarnición militar del noreste de Colombia, dejó hasta ahora tres uniformados muertos y cuatro heridos, informó el Ejército el sábado. Las autoridades atribuyeron la acción al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El asalto ocurrió la noche del viernes en una unidad militar del municipio de Ocaña, en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela. Según el reporte oficial en la red social X, dos soldados murieron en el lugar y un tercero falleció después pese a recibir atención médica.
El presidente Abelardo de la Espriella condenó la agresión y advirtió en un mensaje en X que, por cada policía o soldado asesinado, el Estado hará caer «todo el peso y toda la fuerza legítima» sobre los responsables.
El Ejército detalló que el ataque comenzó con explosivos lanzados desde drones contra el interior de la guarnición y continuó con un combate en el exterior mientras un pelotón intentaba asegurar el perímetro.
El Ministerio de Defensa informó del despliegue de un operativo en la zona para proteger a la población civil y anunció que aplicará una nueva estrategia en el Catatumbo para desarticular lo que calificó como «la maquinaria criminal del ELN».
La región del Catatumbo abarca partes de Norte de Santander y Cesar. Allí operan el ELN, activo desde 1964, y facciones disidentes de la antigua guerrilla de las FARC que rechazaron el acuerdo de paz. Ambos grupos compiten por el control de un territorio estratégico, con una frontera porosa hacia Venezuela y una de las principales zonas de producción de coca del país. La Defensoría del Pueblo ha denunciado que la presencia de estas estructuras ilegales somete a la población local a una violencia persistente.

