En las últimas semanas aumentaron en el distrito los casos de estafas en las que delincuentes obtienen acceso al Whatsapp de usuarios y piden transferencias de dinero a sus contactos.
La metodología combina mensajes que solicitan transferencias a distintos alias y, en algunos casos, el envío de fotos de comercios que supuestamente deben utilizarse para efectuar pagos.
Pilar de Todos recopiló testimonios de personas que, al recibir comunicaciones desde contactos cuya cuenta había sido intervenida, casi resultaron víctimas del engaño.
Un periodista del medio relató que recibió un mensaje de un contacto guardado en su agenda: la conversación fue cordial y, de pronto, le pidieron que transfiriera 67.000 pesos para pagar a una empleada que había ido a la casa del dueño de la cuenta intervenida. Logró no caer en la estafa.
El mensaje recibidó decía algo similar a: “Necesito hacer un pago por transferencia; mi cuenta tiene demoras. ¿Me podés prestar? Mañana a la mañana te devuelvo”.
El periodista contó que la persona intervenida mantuvo la charla cuando él hizo preguntas, lo que confirmó sus sospechas; propuso transferir el dinero directamente a la cuenta de la supuesta empleada para comprobar la operación y así evitó el fraude.
Ese es el esquema clásico: un texto urgente pidiendo dinero.
El procedimiento puede variar. Una comerciante de Del Viso contó que recibió un mensaje desde el Whatsapp de un familiar solicitando una transferencia a un alias desconocido.
El intento de estafa comenzó con mensajes como: “¿Estás ocupada? Te paso un alias, ¿me podés hacer un pago por transferencia? Te devuelvo en efectivo o apenas llegue a casa te reintegro”.
Al recibir el alias y ver que solicitaban 131.600 pesos, la comerciante dudó y frenó la operación, lo que alteró a los estafadores. Estos insistieron: “No tengo señal, por eso te molesto. Te pasé el alias, ¿me mandás el comprobante?”.
La mujer pidió más detalles sobre la titularidad del alias y le respondieron que la persona estaba comprando medicamentos urgentes. Además le enviaron una foto de un mostrador con artículos de perfumería, una fila de clientes y una empleada con uniforme blanco.
Ante la posibilidad de que su familiar estuviera en una situación de necesidad, la comerciante se alarmó, pero logró comunicarse por teléfono: su familiar le dijo que no estaba en ninguna farmacia y confirmó que su cuenta había sido hackeada.
¿Qué hacer si te llegan estos mensajes?
Especialistas en ciberseguridad indican que estas estafas explotan la presión emocional y la urgencia: mensajes que aparentan venir de contactos conocidos, advertencias de bloqueo o solicitudes urgentes buscan que la víctima actúe sin verificar. Señalan que la prevención y la información son las principales herramientas para reducir el impacto y recuerdan que ninguna plataforma solicita códigos de verificación ni validaciones fuera de la propia aplicación.
Qué medidas ayudan a evitar el hackeo de WhatsApp
Los expertos recomiendan varias precauciones básicas: activar la verificación en dos pasos en WhatsApp; no ingresar ni compartir códigos de verificación o vinculación si no se inició una acción legítima desde la aplicación; y desconfiar de mensajes urgentes que pidan dinero o cambios de cuenta.
Confirmar pedidos sensibles por otra vía, como una llamada o contacto personal, ayuda a evitar fraudes. También conviene revisar periódicamente la sección “Dispositivos vinculados” y cerrar sesiones desconocidas.
Qué hacer si la cuenta ya fue comprometida
Si sospechás que tu cuenta fue intervenida, actuá de inmediato: intentar recuperar el acceso desde la aplicación, cerrar sesiones activas, advertir a tus contactos para que no respondan a mensajes sospechosos y realizar la denuncia correspondiente ante las autoridades.


