Un ciudadano británico de aproximadamente 60 años admitió este lunes ante un tribunal de Mánchester haber cometido más de sesenta delitos sexuales contra su esposa, entre ellos drogarla y violarla sin su consentimiento durante más de 20 años.
El acusado —cuya identidad no se ha hecho pública para proteger la privacidad de la víctima— se declaró culpable hoy de 45 de los cargos presentados, que incluyen 16 de violación, nueve de agresión sexual con penetración y uno por administración de una sustancia con intención delictiva, hechos que se habrían cometido entre 2004 y 2025.
Estas declaraciones de culpabilidad se suman a otros 15 delitos sexuales relativos al periodo 2022-2025 que el hombre ya había admitido en una vista anterior a comienzos de este año.
El acusado, originario de Stockport, cerca de Mánchester, está previsto que sea condenado por los cargos que ha reconocido, y se ha constituido un jurado para seguir examinando el caso, que la Fiscalía aún no ha presentado formalmente.
Además del marido, otras doce personas —hombres de entre 28 y 74 años, en su mayoría de nacionalidad británica— han negado ante la justicia haber cometido múltiples delitos sexuales contra la misma mujer entre 2018 y 2025. Un decimotercero sí había admitido cargos similares con anterioridad.
La mujer escuchó la declaración de su esposo desde la primera fila de la tribuna, acompañada por familiares.
«Nuestro objetivo sigue siendo apoyar a la víctima de esta horrible campaña de abusos en el marco de una investigación muy compleja», declaró el subcomisario de la Policía del Gran Mánchester, Rick Jackson, y añadió que la mujer continúa recibiendo «apoyo especializado».
Jackson hizo además un llamamiento a posibles víctimas de abuso sexual facilitado con drogas: «Sepa que no necesita pruebas, certezas ni un recuerdo nítido para que se le tome en serio».
«No se espera que comprenda exactamente lo que ocurrió ni quiénes estuvieron implicados para que se le crea. Si cree que algo sucedió, por favor denúncielo o pida ayuda», concluyó Jackson.

