Una familia recorrió alrededor de cien kilómetros en coche sin darse cuenta de que su hijo había fallecido. Los progenitores pensaban que el joven estaba dormido; el suceso se produjo el domingo sobre las 7:30 en la autopista A21, entre Turín y Piacenza, en el tramo comprendido entre los peajes de Casteggio y Voghera, en Italia.
La víctima, un hombre de 31 años de origen rumano, sufrió un paro cardíaco. Según sus padres, no tuvo tiempo de pedir ayuda y pasó del sueño a la muerte sin que quienes viajaban con él lo advirtieran.
La familia circulaba por la A21 en dirección a Turín; el padre conducía, la madre ocupaba el asiento del copiloto y el joven iba en los asientos traseros, permaneciendo inmóvil durante gran parte del recorrido. Sus padres no sospecharon nada porque asumieron que estaba descansando.
En un momento llamaron al joven y, al no obtener respuesta, se detuvieron en un área de descanso para comprobar su estado. Al tocarlo constataron que había perdido el conocimiento y no tenía pulso.
Los padres avisaron de inmediato a los servicios de emergencias; acudieron los sanitarios del 118 de Pavía, pero el médico solo pudo certificar el fallecimiento.
Según relataron los progenitores a los servicios de emergencia, el joven había pronunciado sus últimas palabras aproximadamente cien kilómetros antes del lugar donde fueron a comprobarlo; además, indicaron que padecía algunos problemas cardíacos leves.

